viernes, 7 de enero de 2011

Sentido y Sensibilidad. Jane Austen 1811

Nota de archivo: Este texto lo escribí el 7 de enero de 2011, para que formase parte de la etiqueta El mundo de Jane Austen, y para que no se borre de mi recuerdo esta maravillosa historia lo reedito en 2026.



Sentido y sensibilidad fue la primera novela que leí de Jane Austen y, a decir verdad, la primera vez que la tuve entre mis manos me pasó totalmente desapercibida. Me resultó interesante como otras muchas, y punto y final.
No fue hasta que leí Orgullo y prejuicio cuando mi alma se abrió por entero a Jane. Fue entonces cuando comprendí todo lo que se lee entre líneas (o al menos todo lo que yo leo y entiendo) de esa época y de ese mundo que, aunque es pequeño, nos hace ver lo grande que es en realidad y la cantidad de personajes que habitan en él. Si miramos a nuestro alrededor, aún hoy viven protagonistas como los que Jane describió en sus obras. Tal vez sea porque nunca se los inventó y existieron en la realidad, ¿no creéis?
Pues, a pesar de todo, volví a releer Sentido y sensibilidad y desde entonces la he leído tres veces más, amén de ver no sé cuántas veces la película que Ang Lee dirigió en 1995 y las series de la BBC que se han hecho al respecto. Tanto es el amor que tengo por la obra de Jane que he visto todas las adaptaciones de sus novelas; unas me gustan más, otras menos, pero, a pesar de las diferencias con los libros, siempre guardan un encanto especial.
La historia de la señora Dashwood de Norland Park, cuyas propiedades y herencia se ven transferidas a su hijastro John, dejando a sus tres hijas (Elinor, Marianne y Margaret) en una situación próxima a la pobreza, nos da a conocer —una vez más— la realidad en la que vivían las mujeres de la época. No tenían más remedio que casarse o vivir con sus familiares, al no tener derecho a tierras o rentas si no era a través de un pariente de género masculino.
Personajes como Fanny, la esposa de John, la clásica arpía que maneja los hilos de todos los movimientos de su esposo, nos dan un claro ejemplo de la clase de sociedad que existía y que, por desgracia, aún existe. Por otro lado, la atracción o el amor entre dos jóvenes como Elinor Dashwood y Edward Ferrars, sin el consentimiento implícito de la familia (en este caso de la de Edward, que es quien tiene la herencia y las rentas), no era posible en aquellos tiempos.
Jane Austen decía que sus protagonistas, a pesar de ciertas vicisitudes, siempre encontrarían un final feliz. Y así parece ser, aunque en Sentido y sensibilidad nos dé la sensación de que la protagonista principal es Marianne por su ímpetu, su lozanía y por el drama que ocurre en su vida. Para mí, Elinor —callada, reposada, llevando el peso de la casa, el de su madre y el de sus hermanas, soportando las habladurías de sus vecinos y amando a Edward en silencio— es la verdadera protagonista.
Otro gran personaje es el Coronel Brandon quien, enamorándose de Marianne, soporta sus bromas y desplantes y sigue amándola a pesar de todo, hasta que al parecer ella se enamora de él (cosa que, lo siento por Jane Austen, nunca me llegué a creer). El título podría hacer referencia a las dos hermanas mayores, ya que la pequeña Margaret pasa bastante desapercibida en esta obra: Elinor representa la sabiduría, el realismo y los sentimientos contenidos; Marianne, por el contrario, el entusiasmo y la pasión.
Emma Thompson llevó el guion a la gran pantalla, lo que le valió un Óscar al mejor guion adaptado, aunque se salta muchas partes del libro. A pesar de esto, conserva la ironía y el sentido del humor que caracterizan la obra de Austen. Al mismo tiempo, se rodeó de excelentes actores que, aunque muchos de ellos eran casi desconocidos para el gran público en 1995, curiosamente son más conocidos ahora por su vinculación con el universo de Harry Potter:
  • Elinor Dashwood: Emma Thompson interpreta también a la profesora Trelawney.
  • Mrs. Dashwood: Gemma Jones es conocida por su papel de la señora Pomfrey.
  • Coronel Brandon: El gran Alan Rickman fue nuestro Severus Snape.
  • Charlotte Palmer: Imelda Staunton le dio vida a Dolores Umbridge.
También aparece otro conocido actor, Hugh Laurie, interpretando al Sr. Palmer, un personaje cuyo carácter cínico no está muy alejado de su famoso Dr. House. Y, por supuesto, no podemos olvidarnos de una jovencísima Kate Winslet (Titanic) y de Hugh Grant.
Os recomiendo leer la obra si no la conocéis y, en su defecto, ver la película.
—Si tan sólo pudiera conocer su corazón, todo sería más fácil. Elinor Dashwood

2 comentarios:

  1. Ya ves que tu comentario no ha pasado desapercebido.... me ha encantado este blog tuyo, si, coincidimos en tantas cosas, qué maravilla!!
    Es un regalo que me ha traído este año nuevo, me alegra tanto, que hayas llegado a mi Jardín, para este encuentro, (te dejo un té cálido virtual para cuando quieras volver a mi rincón y celebrarlo), adoro todo lo que pones, las películas, los cuentos de Navidad (este año eché de menos 'Mujercitas' en la tele), volveré seguro, me gustan las personas románticas, tranquilas y con sensibilidad y sentido!!

    abrazotes

    ** eljardindemiduende **

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  2. Me encanta tu blog. En cuanto alas lecturas creo que coincidimos, he leído todo lo que nos pones en tu entrada.
    Un abrazo...

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Un verdadero amigo es alguien capaz de tocar tu corazón desde el otro lado del mundo.

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