martes, 1 de septiembre de 2026

Poesía rescatada: Francisco Pérez de Vega y el arte de la sátira combativa

Volviendo a otra reseña sobre la etiqueta de "Poesía rescatada", hoy voy a hablaros un poco sobre Francisco Pérez de Vega. Fue un escritor, periodista y poeta de pluma afilada que, al igual que nuestro anterior protagonista, usó los periódicos obreros y las revistas de corte socialista como su trinchera cultural (quién lo diría, amigos, dado que hoy nos gobiernan unos "socialistas" que tienen las neuronas justas para mantenerse de pie).
F. Pérez de Vega, como le gustaba firmar, no solo colaboraba con poemas serios; era un auténtico maestro de la sátira política en verso. Escribió muchísimo para revistas culturales de orientación republicana. Para poneros en contexto, en esos años, mucho antes del conflicto bélico de 1936, estas personas escribían por y para el movimiento obrero primigenio; lo que es lo mismo, las primeras huelgas y las luchas contra el caciquismo de la Restauración alfonsina.

Los textos de F. Pérez de Vega solían criticar con una ironía brutal el inmovilismo de la burguesía, la hipocresía social y las injusticias que sufrían las clases populares en el Madrid de la época.
Este tipo de poesía tenía un tono más urbano, directo, mordaz y combativo. Era el que se solía leer en los centros obreros para despertar conciencias a través de la sonrisa amarga o la indignación (tal como hoy tenemos los memes, canales como Los Meconios o los muñecos de Barrio Sauna que, aunque los tilden de fascistas y otras cosas peores, solo hablan de la realidad actual en forma irónica).
F. Pérez de Vega publicó al menos tres libros:
  • Himnos del pueblo (poesía), en 1913. Se trata de un poemario que recopila versos e himnos revolucionarios de su autoría, orientados a la concienciación social y la fraternidad obrera.
  • La primorosa, en 1924. Se trata de una pieza breve en formato de paso dramático, editada en las primeras décadas del siglo XX.
  • Investigaciones científicas, en 1959.
En este momento están todos descatalogados. Quitando lo que está bajo la custodia de la Fundación Pablo Iglesias y cosas muy sueltas que puedes encontrar en portales de segunda mano, este escritor es hoy casi completamente un desconocido.


Al Pueblo

Ya, Pueblo humilde, tu clamor escucho

con que al combate desigual me llamas;

y es la lucha temida

de donde acaso surgirá la vida.

Aun en los aires resonar parece

él eco de furiosos estampidos

cuando la sangre en arroyuelos crece;

aun de miedo la madre se estremece;

aun escucho el gemir de los heridos

y junto al muro derrumbado, abierto,

aún contemplo al anciano arrodillado

la frente baja, su mirar incierto.

Allí del esforzado

caudillo miro la cerviz que en sangre

revolcándose está. Y no más lejos,

abrazados dos viejos

lanzan sus gritos de dolor postreros.

Y aquél que entre sus manos

Aprisiona el acero enrojecido

Y yace en tierra por la bala herido

En sus ojos la muerte ha retratado

Tú, Pueblo humilde, al escuchar el trueno

De aquesa tempestad de las pasiones

Que cual tromba rugiente se desata

¿Por qué no avanzas á apoyar tu seno

e la boca cruel de los cañones

Y así le dices?”!Desgraciado mata.”!


Huelgas 1932

¿Pues no ves de tus hijos

la sangre misma descender impune

desde el amargo trono á la cabaña

cuando el clamor de la maldad los une?

Y, acaso, de tus ojos

se a podido borrar la viejecita

que en desconsuelo sus mejillas baña?...

Tiende su mano descarnada y fría

Y cerca del lecho de matices rojos

Contempla de aquel hijo desgraciado

el cuerpo al suspirar en su agonía…

Mira pueblo engañado,

Que quien teme al reptil que le aprisiona

y se arrastra en el lodo…decir puedo

que merece quizás una corona

que así grabada esté. ”Vergüenza y miedo”.

Pero no. Que ya miro

cómo alzando tu fe de la inmundicia

de esos mercados á entrar en pelea

llevando por insignia la Justicia.

Y en mi ardiente deseo

¡Oh, Pueblo!, ya te veo

cual un Cristo moderno, en su coraje

vengar el torpe ultraje

del templo al arrojar los mercaderes.

Ellos son que en el lodo te postraron;

míralos bien, maldice sus placeres,

y al par que altivo, de coraje lleno,

rompe la copa que en tus labios pone,

donde te brinda su cruel veneno.

Pobre en mi apoyo, pero en él confía,

yo, en triste canto arrullaré tu pena

mientras que noche y día

te esfuerzas por romper esa cadena

que te roba el valor y la energía.


2ª Huelga 1910 

Los tempranos albores

de un nuevo sol, que brillará glorioso,

calmarán, tu pesar y tus dolores

y ondeará el estandarte victorioso

de los esclavos pechos luchadores.

¿Y quién osado detendrá tu brío?

Loco ha de ser quien en los diques crea

hallar su salvación cuando el torrente

tiene todo el poder de la marea

que avanza hasta las rocas imponente.

Ya el Pueblo es el canto

Que victoria pregona;

rasgose de los ídolos el manto,

rompiose la corona

y al par que el nuevo sol brilla en Oriente

alza ahora al Pueblo su ultrajada frente.


F. Pérez de Vega, Revista “Vida Socialista” 1 de mayo de 1910.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un verdadero amigo es alguien capaz de tocar tu corazón desde el otro lado del mundo.

Más allá del mar: La voz combativa e irónica de Alfonsina Storni

Otra gran escritora y poeta nacida en el mes de las flores fue la malograda Alfonsina Storni, que nació el 29 de mayo de 1892. Contra lo que...