Hoy os traigo a una artista francesa: “Faby”. Nacida en 1975, posee una cualidad insólita en el panorama actual: es la pintora de su propia Fe. Aunque su trabajo cuenta con más de quince años de reconocimiento en el mundo del arte, lamentablemente se mantiene en un plano un tanto marginal debido a ese compromiso tan vivo que mantiene con sus creencias en cada una de sus obras. Con la ayuda de su esposo Sébastien, creó la asociación cultural cristiana “Brushes of Faith” (Pinceles de Fe), que busca integrarse en la cultura ofreciendo una mirada diferente y artística de nuestro mundo, la naturaleza, la sociedad y la familia.
Ella misma se define así: «Humanamente represento lo que esta fe me da para vivir como madre, esposa e hija de Dios. Mi pintura es como una cámara estanca; para aquellos que la miran, muchas (demasiadas) personas ni siquiera saben que tienen un alma».
Personalmente, me encantan sus colores, el “revoltijo” de las telas, las escenas de ternura, el brillo del conjunto y las palomas que sobrevuelan muchas de sus piezas como símbolo del Espíritu Santo. En resumen, me transmiten un profundo estado de paz. De entre su extensa producción, como siempre, he elegido aquellas obras que más me inspiran. En este caso ha sido una selección difícil, pues me gustan todas y cada una de ellas.
Siempre hay elementos predilectos en el arte que contemplo. Uno de ellos son los árboles: inspiran amor, ternura y fuerza; no hay artista que se precie que no les haya dedicado un lienzo. El otro gran tema son las madres. Como hija, madre y abuela, las piezas dedicadas a la maternidad están entre mis preferidas. Muchísimos creadores se han inspirado en ellas porque representan la esencia misma del amor y de la vida.
Espero que os gusten tanto como a mí. Y tal vez me llaméis loca, pero... ¿no os parece que están realizadas propiamente con retazos de telas de colores, como si de nuestro amado Patchwork se tratase?
En esta imagen se puede apreciar a dos niñas contándose confidencias, mientras juegan a la rayuela, a la que nosotras llamábamos " truque"; a su alrededor vuelas aves azules y blancas, mientras pequeñas estrellas parecen brotar de sus cabezas, es una imagen de puro color y fantasía. Al fondo se aprecian muñecas tejidas y una ventana con marcos rojos. Toda la escena destaca por sus texturas detalladas, y sobre todo porqué evoca a una vuelta a la infancia con tu mejor amiga.
Eres mi Alegría; Esta obra toda poesía, nos muestra una silueta infantil columpiándose desde las ramas de un gran árbol. El espeso follaje, pintado en tonos rojizos, enmarca un hueco central con forma de corazón, al fondo una lluvia de estrellas doradas ilumina la escena.
Enganchado a tu amor;Esta obra visual captura el momento en el que una ráfaga de aire eleva a una figura infantil, que abrazada con fuerza al tronco de un árbol resiste el ímpetu del viento, El follaje vuelve a jugar con la sorpresa de un corazón central, aunque esta vez las ramas está decoradas con delicadas flores blancas. Se aprecia un suelo texturizado con vegetación y olas, sugiriendo que el árbol se encuentra cerca del mar. transmite una mezcla de fuerza y juego con la naturaleza.
Más cerca de las estrellas; Esta mágica pintura presenta una elaborada casa del árbol construida en las alturas de un robusto y retorcido tronco. La cabaña, de arquitectura caprichosa y tonos anaranjados y oscuros, asoma sus ventanas abiertas mostrando pequeñas figuras en su interior. De las ramas superiores caen hilos dorados, mientras delicadas aves blancas revolotean alrededor de la estructura y la chimenea. En la base del lienzo se distingue la silueta difuminada de una ciudad medieval con torres y cúpulas en tonos azulados. Toda la escena destaca por su atmósfera de cuento de hadas, invitando a la fantasía, el refugio y la aventura infantil.
Ser la luz del mundo, y recibirlo de niño; Esta emotiva obra retrata un cálido y protector abrazo entre una madre y su hija bajo una noche estrellada. La mujer, de cabello rojizo y expresión serena, envuelve con ternura a la pequeña, cuyo rostro refleja absoluta paz y felicidad. Un elemento mágico destaca en la escena: las manos y los brazos maternos se fusionan con la silueta de una gran paloma blanca luminosa que cobija a la niña. Los trajes de ambas están ricamente decorados con patrones florales en tonos rojos, amarillos y azules muy característicos de la autora. Toda la composición evoca una atmósfera celestial que simboliza el amor incondicional, la protección y el amparo espiritual.
Debajo del Abrigo; Esta colorida y detallada pintura celebra la unión de una familia numerosa bajo un gran manto protector. En la parte superior, una pareja comparte un beso cariñoso rodeada de pequeños pájaros de colores y estrellas doradas. En el centro, varios niños y niñas sonríen con ternura mientras sostienen juguetes y mascotas como un perro, un gato y un zorro. Toda la vestimenta y el entorno se entrelazan en un estallido de patrones florales, texturas y vegetación silvestre en tonos violetas y rojizos. Varias palomas blancas en pleno vuelo enmarcan la composición, aportando ese toque de paz, espiritualidad y armonía característico de la autora.
Saciado con amor; Esta íntima pintura captura el tierno momento de una madre amamantando a su bebé recién nacido. La mujer, de cabello rojizo adornado con flores, contempla con dulzura a la pequeña criatura que descansa y duerme profundamente en sus brazos. La parte inferior del cuadro se transforma en un mar de densas texturas florales y formas abstractas en tonos naranjas, magentas y violetas. Toda la atmósfera, iluminada con pequeños destellos blancos como estrellas, transmite una profunda sensación de paz, nutrición y conexión sagrada.
En el Amanecer de sus sueños; Esta mágica obra retrata a un ángel de la guarda velando el sueño de un grupo de niños pequeños. La gran figura alada, rodeada por un aura resplandeciente, toca suavemente una flauta para arrullar con su melodía a los infantes que duermen plácidamente a su alrededor. Bajo una colcha decorada con estrellas y flores, se aprecian las tiernas expresiones de los bebés, acompañados por un pequeño osito de peluche y un perrito. Toda la composición está bañada en cálidos tonos amarillos y dorados, creando una atmósfera reconfortante de protección divina, paz y descanso nocturno.
Bajo las Estrellas; Esta entrañable pintura muestra a una madre o cuidadora velando el sueño de un niño que duerme plácidamente en su cama. La mujer luce un majestuoso y amplio vestido azul repleto de destellos y flores, que parece fundirse con un jardín nocturno donde asoman dos conejitos verdes. En su regazo sostiene un juguete de peluche, mientras aves blancas y mariposas revolotean en una atmósfera mágica decorada con estrellas colgantes. La rica combinación de tonos azules, violetas y rosados envuelve toda la composición, transmitiendo una profunda sensación de fantasía, amparo y amor familiar
Con la confianza de un niño Esta significativa pintura muestra a una niña pequeña vestida con un tutú turquesa que alza con alegría un unicornio de peluche. A su derecha, en un plano espiritual, emerge la silueta de Jesucristo en tonos grises sosteniendo una pequeña cruz de madera mientras la contempla con infinita ternura. De la parte superior caen sutiles líneas doradas que simbolizan la gracia divina, mientras dos aves vuelan al fondo sobre un suave fondo rosado. La composición destaca por sus texturas y su fuerte carga emocional, reflejando la pureza de la infancia, la fe cristiana y la protección espiritual.
Espero que esta muestra os haya gustado tanto como a mi, Faby es una gran artista que sabe transmitir amor, familia y fe.


























