Mostrando entradas con la etiqueta Frankenstein. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Frankenstein. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de agosto de 2026

Frankenstein o el moderno Prometeo (Mary Shelley


Mary Wollstonecraft Godwin nació en Londres el 30 de agosto de 1797 y murió el 1 de febrero de 1851, víctima de un tumor cerebral. Conocida mundialmente como Mary Shelley, fue narradora, dramaturga, ensayista, filósofa y biógrafa. Aunque su reconocimiento se debe, sobre todo, a ser la autora de la novela gótica El moderno Prometeo, o como la conocemos todos, Frankenstein. Hoy, cuando se cumplen además 175 años de la muerte de su autora, nos adentramos en las entrañas de este mito que ha cobrado vida en el cine en casi 500 películas y más de 100 series de televisión.
Retrato de la escritora Mary Shelley autora de la novela gotica Frankenstein o el moderno Prometeo
Retrato de Mary Shelley (1797-1851), la joven autora que desafió a su tiempo con el moderno Prometeo.
De cómo a una mujer del siglo XIX se le pudo ocurrir semejante historia, aún hoy muchos de sus cronistas no se ponen de acuerdo en cómo fue concebida esta obra mundialmente conocida. La versión más extendida es que, en mayo de 1816, Mary Godwin y Percy Shelley (aún no estaban casados pues Percy tenía esposa) viajaron a Ginebra para pasar el verano con el poeta Byron. El grupo llegó el 14 de mayo de 1816 a Ginebra, en donde Mary comenzó a llamarse a sí misma “Sra. Shelley”. Byron se les unió unos días más tarde. Alquilaron sendas villas y pasaban el tiempo escribiendo, navegando en el lago y conversando hasta altas horas de la madrugada.
Mary, en 1831, describió aquel verano como “húmedo y poco amable en lo que respecta al clima, ya que la lluvia incesante les obligó a encerrarse durante días en la casa”. En aquellas veladas, entre otros temas, las conversaciones derivaron hacia los experimentos del filósofo del siglo XVIII Erasmus Darwin, del cual se decía que había animado materia muerta, y de la posibilidad de devolverle la vida a un cadáver o a distintas partes del cuerpo. Sentados alrededor de una fogata en la villa de Byron, el grupo también se entretenía leyendo historias de fantasmas alemanas. Esto llevó a Byron a sugerir un buen día que cada uno escribiese su propia historia sobrenatural. Poco después, durante un sueño, Mary concibió la idea de Frankenstein.
“...Vi con los ojos cerrados, pero con una nítida imagen mental, al pálido estudiante de artes impías de rodillas junto al objeto que había armado. Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, este cobraba vida y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural. Debía de ser terrible, dado que sería inmensamente espantoso el efecto de cualquier esfuerzo humano para simular el extraordinario mecanismo del Creador."
Escena en blanco y negro de la pelicula Frankenstein de mil novecientos treinta y uno con el monstruo interpretado por Boris Karloff sentado en un prado de flores junto a una niña pequeña
Boris Karloff y la pequeña Marilyn Harris en la mítica escena de las flores de la película Frankenstein (1931), un momento lleno de ternura que despierta una compasión singular por la criatura.
Comenzó a escribir lo que asumió que sería una historia corta. Con la ayuda de Shelley, amplió el cuento hasta convertirlo en la novela que todos conocemos, su primera obra, Frankenstein, publicada en 1818. El cine ha contribuido en gran medida a dar a conocer a este peculiar personaje que, aunque nació sin duda para aterrar, al final te hace sentir una compasión singular por la criatura. Es una obra que no debe faltar en cualquier biblioteca que se precie; como tal es inmortal, y ha pasado a ocupar un merecido lugar entre los clásicos. Sirva este post como un sincero homenaje a una escritora cuyas ideas estaban avanzadas al tiempo que le tocó vivir.
El impacto cultural de Frankenstein es tan gigantesco que la criatura ha aparecido en casi 500 películas y más de 100 series de televisión a lo largo de la historia.
En la era del cine mudo, concretamente en el año 1910, se estrenó el primer cortometraje de la historia sobre el personaje, producido nada menos que por Thomas Edison, donde el monstruo duraba solo 16 minutos en pantalla.
En la década de 1930 llegó la era dorada de Universal Pictures con la película Frankenstein de 1931, protagonizada por el legendario Boris Karloff, que fijó para siempre la imagen del monstruo con tornillos en el cuello y cabeza cuadrada, seguida por la aclamada secuela La novia de Frankenstein en 1935.
Durante los años 50 y 60, la productora británica Hammer trajo el terror a todo color con películas como La maldición de Frankenstein en 1957, donde el protagonismo pasó al científico y el monstruo fue interpretado por Christopher Lee.
En los años 70, la televisión y el humor abrazaron al personaje con obras tan míticas como la divertidísima comedia El jovencito Frankenstein de Mel Brooks en 1974, que parodiaba con un cariño brutal los clásicos de los años 30.
Ya en la era moderna, en 1994, se estrenó el Frankenstein de Mary Shelley, dirigido por Kenneth Branagh y con Robert De Niro metido en la piel de la criatura, siendo hasta la fecha la adaptación comercial más fiel a la novela original.
Finalmente, en el panorama actual de las pantallas destaca la espectacular adaptación dirigida por Guillermo del Toro para Netflix, demostrando que este mito literario sigue más vivo que nunca en pleno siglo XXI.
“La guerra es el juego del estadista, la dicha del sacerdote, la burla del abogado y la profesión del asesino mercenario.”
Mary Shelley. 



El arte que abriga el alma: La pintura con fe de Faby Artiste

Hoy os traigo a una artista francesa: “Faby” . Nacida en 1975, posee una cualidad insólita en el panorama actual: es la pintora de su propia...