jueves, 3 de septiembre de 2026

Esther Lucas y yo: la amiga que sobrevivió a la hoguera.

Este post lo tenía pendiente desde hace tiempo. Sin pensarlo demasiado me he puesto a ello, porque acabo de terminar el último capítulo del último cómic que me he comprado de Esther, y siempre me deja con un “regustillo” a adolescencia, a inocencia, a otros tiempos.
Página de cómic en blanco y negro de Patty's World (Esther y su mundo) mostrando una secuencia de viñetas donde Esther camina pensativa, con bocadillos de texto que reflejan su monólogo interior melancólico tras haber ido a la feria con un chico nuevo.
Una de las grandes virtudes de Patty's World era la capacidad de capturar las complejas emociones de la adolescencia en una sola página.

Esther y su mundo nació gracias a la pluma del guionista británico Philip Douglas y a la gran dibujante española Purita Campos. En Inglaterra, Esther se llamó Patty (Patty’s World). Algunos “eruditos” de la literatura dirán que Esther no tenía nada importante que contar; que actuaba un poco a lo loco, por instinto, y que nunca tuvo un proyecto diferente que no fuese el amor de su adorado Juanito. Pero hoy, que me siento tal vez un poco nostálgica con la llegada de septiembre voy a dejar que mis pensamientos vuelvan a los años 70 y que mis dedos vagueen entre las teclas de mi ordenador para contaros mis aventuras con ella.

Estaréis conmigo en que todos tenemos un libro, un cuento, una canción o un poema que parece que nos describe exactamente tal y como somos. Parece que el autor nos conoce a la perfección y que todas esas historias llevan nuestro propio nombre escrito. A mí me pasó con Esther.
“Hola, chicas. Me llamo Esther Lucas y vivo en una pequeña ciudad con mamá y mi hermana Carol, ya que papá murió hace algún tiempo. Por las mañanas, antes de ir al cole, me saco algún dinerillo extra repartiendo periódicos y, cuando he terminado el reparto, suelo ir al estanque del parque a hablar con los patos…”

 

Viñeta de cómic de Esther y su mundo que muestra un primer plano de la protagonista tomando el sol, luciendo un sombrero gigante de paja que le cubre la cabeza y destacando sus características pecas en el rostro.
El inconfundible estilo de Esther: sol, su icónico sombrero de paja y esas pecas que se convirtieron en su sello de identidad.

Desde ese mismo momento la consideré mi amiga del alma. Esther me fue contando su mundo: conocí a su mejor amiga, Rita (guapa, rubia y extrovertida); a su amor verdadero, Juanito (calavera y jugador de fútbol); y a su enemiga mortal, Doreen (presuntuosa y víbora, que siempre intentaba poner en ridículo a Esther y llevarse a Juanito de calle).
Poco a poco, Esther y yo crecimos juntas: el cole, los primeros chicos con los que salir, los fracasos, los enfados familiares... Vimos cómo su madre se volvía a casar con un policía llamado Teo, al que Esther en principio no quería ver ni en pintura, pero al que luego llegó a adorar y a considerar como un verdadero padre. Vivimos la llegada de su hermana pequeña, Laurita, y los devaneos de su hermana mayor, Carol, con su inagotable agenda de pretendientes (entre ellos el que de verdad la adoraba, un estudiante de medicina llamado Kerry).
Cada semana corría al quiosco a comprarme el siguiente capítulo de Esther. Llegué a tener toda la colección en formato de tebeos y de aquellas míticas Joyas Literarias juveniles por las que hoy te piden un ojo de la cara.
Dibujo de homenaje que muestra a la autora de cómic Purita Campos dibujada junto a su personaje, Esther, quien apoya cariñosamente la cabeza en su hombro mientras le dice hola mami en un bocadillo de diálogo.
El tierno reencuentro de una creación con su madre: Purita Campos nos dejó el 19 de noviembre de 2019, pero su legado vive para siempre en el corazón de Esther.
Pero yo no tuve la suerte de conservarla. Un buen día, mi madre decidió por su cuenta que yo era demasiado mayor para leer “tebeos”. Los que no destruyó se los regaló a unas vecinas, y cuando los quise recuperar ya era demasiado tarde. Si algo le tengo que reprochar y no perdonar a mi madre en esta vida es aquella afrenta. Junto a mis cómics de Esther volaron cuentos, recortables, libros de Los Cinco y un sinfín de amigos que se fueron para siempre. Recordé entonces el montón de pagas sacrificadas en ellos, las tardes de no salir al cine, de no comprarme chuches como las otras amigas ni ropa en ocasiones, todo para poder comprar un ejemplar de mis personajes favoritos... Pero, en fin, desde entonces, siempre que puedo, intento recuperar en rastrillos o tiendas de segunda mano parte de lo perdido. Y, menos mal, lo voy consiguiendo.
La primera vez que Esther y yo conectamos fue en 1974. Ella tenía 13 años (tres más que yo) y nos encontramos en la revista Lily, una publicación de las denominadas “para niñas”. La seguí por toda su adolescencia y la mía. Lo malo es que yo crecí y Esther desapareció. Y no solo porque yo me quedara sin mi colección preferida, sino porque la editorial que la había lanzado en España, Bruguera, cerró sus puertas.
Viñeta de cómic de Esther y su mundo que muestra a los personajes de Esther y Juanito vistiendo sus uniformes del colegio mientras conversan de forma cómplice y cariñosa apoyados en el tronco de un árbol.
Las idas y venidas de Esther y Juanito: esos romances escolares junto a los árboles del parque que tanto nos hicieron suspirar.

Varias generaciones de niñas crecimos con Esther y aún hoy se la sigue venerando. Las historias de esta amiga melancólica, pecosa y dulce fascinaron a adolescentes de distintos países a través de numerosos formatos. Pero el trabajo de Purita Campos no se limitó a Esther; durante décadas dibujó sin descanso a otras chicas elegantes y de trazo singular, como Jana o Gina, cuyas aventuras también logré rescatar en formato álbum tiempo después.
Y aunque ahora las adolescentes prefieren el llamado manga en blanco y negro, yo me quedo con el despliegue de color de Purita. Gracias a Ediciones Glénat, que reeditó sus aventuras en los años 2000, pude al fin reencontrarme con mi vieja amiga. Conseguí hacerme con unos doce tomos de la preciosa Serie Roja clásica. Pero ¡oh, sorpresa!, la cosa no se quedó ahí.
Al final de la década de los 70, la editorial británica que publicaba sus aventuras (IPC Magazines) decidió renovar a su estrella pecosa para acercarla a una nueva generación de lectoras. Así nació la "Esther ochentera", que revivió algunas de sus viejas historias para luego lanzarse hacia aventuras completamente inéditas. Nos encontramos con una Esther más profunda, más moderna y... ¡con una sola coleta! Glénat también editó esta etapa de los años 80 y devoré sus tomos con la misma ilusión.
Ilustración de la historieta Patty's World donde Juanito, vestido con equipación de fútbol, abraza fuertemente a Esther para darle un precioso beso en medio de la celebración.
¡Por fin el momento deseado! Un beso de película tras un emocionante partido de fútbol que une de nuevo a Esther y Juanito.

Ni que decir tiene que, para sus seguidoras, el intento que se hizo de hacer crecer al personaje en una trilogía de libros fue un auténtico impacto. Reencontrarnos con una Esther adulta, divorciada, con una hija adolescente, eternamente enamorada de Juanito, enfadada con su amiga Rita desde hacía varios años y con una nueva mejor amiga que resultó ser... ¡Doreen! Es algo que seguimos con estupor. En su momento, con el cierre de la editorial Glénat, la idea pareció no cuajar y nos quedamos a medias, con las ganas de saber cómo terminaría todo. Por suerte, recientemente Dolmen Editorial tomó el testigo y publicó el esperadísimo tomo final, La boda, cerrando el círculo de su vida adulta.
Esther llevó y llevará eternamente mi nombre y mi mundo. Siempre ha sido especial para mí. Por eso, a mis 62 años, sigo pensando, leyendo y disfrutando de Esther y de nuestro mundo.
Ilustración a color de la historieta Patty's World que retrata una fiesta de adolescentes con Esther, Juanito, Rita y Doreen disfrutando de la música y de su amistad.
 Las fiestas en el universo de Esther: música, bailes, confidencias y la pandilla inseparables que se quedó para siempre en nuestra memoria.


16 comentarios:

  1. Qué linda entrada, Jota, me has conmovido mucho porque como bien dices, quién no tiene un personaje, canción, libro, etc, con el cual no se siente plenamente identificado, al que no le tenga un cariño muy especial, y como en tu caso, que se convirtiera en una compañera de vida. No llegó Esther por aquí, lamentablemente, pero hubiera sido un gusto crecer con ella.

    Besos.

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  2. Buenas noches Jota: Que entrada más tierna! La verdad que no recuerda esta historieta, pero me ha parecido muy linda, las imágenes son preciosas y aunque yo guardo con cariño alguas historias me ha encantado como explicas el cariño especial que uno puede tener algún personaje ya sea de libro, canción, comic y demás. Te mando un besito =) y que termines bien el día.

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  3. Jota, me has matado con la entrada, no recuerdo este personaje para nada! Habrá llegado por acá?
    Besos.

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  4. No- me - lo - puedo - creer !!!!
    también en eso coincidimos??
    Esto nos lo tienen que ver un médico especializado...jajjajaja
    no sabes lo que me ha gustado leer esta entrada, me veía reflejada practicamente en todo, adoraba esta chica llamada 'Esther',
    curiosamente la única hija que Dios quiso darme se llama de la misma forma.
    Las amigas decían que me parecía físicamente... de eso yo me reía, a mi me encantaba que me regalan estos tebeos, eran un tesoro para mi,
    y recibí el mismo golpe, en una mudanza, mamá pensó que ya era mayor y no tenía importancia...los tiró!

    No sabes lo que significa para mi esta entrada, hoy precisamente, tiene que haber alguna conexión entre ambas que no llevo a entender...

    besos Jota
    gracias porque lo he disfrutado mucho!

    ^^

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  5. Conocí a Esther de casualidad, por los antiguos tebeos de mi tía, que mi abuela conservaba en su casa, guardados en cajas. Me encantaron. Desde el primer momento. Me gustaba mucho porque me sentía identificada con ella, con su timidez y un poco metepatas. Uno de los mayores disgustos que recuerdo de mi infancia fue llegar un día a casa de mis abuelos y descubrir que habían tirado todas aquellas cajas llenas de cómics. Recientemente he recuperado algunos, comprados en mercadillos y ferias de libros antiguos.
    Me ha encantado esta entrada.

    Un besote

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  6. ¡¡Qué bonito!!! leyendo tu entrada se rejuvenece mucho, aunque sea con la imaginación.

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  7. Pues me suenan mucho esas pecas y las coletas pero la verdad es que no he leído nada de Esther/Patty...
    Besines,

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  8. Un personaje que resulta totalmente nuevo para mí... será porque en los 70 yo ya ejercía de taqui-meca y como nunca he sido muy aficionada a los comics. Me alegro por ti que se hayan reeditado tus favoritos. Un beso.

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  9. Algún tebeo de Esther he leído, pero me parece que de la etapa de los 80, que son los dibujos que más me sonaban. Y recuerdo que me gustaban mucho estas historias. Eran tiernas, muy dulces, con esos primeros amores... Ays, qué tiempos! Cuanta inocencia...
    Besotes!!!

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  10. No tuve la suerte de poder hacerme con tbos de chicas... En un pueblecito no hay librerías... No conozco nada de

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  11. Sera cuestion de edad porque yo tampoco la conocia. Cuando yo era pequeña, mi padre tenia una maleta llena de tebeos de cuando el era joben, tebeos del capitan trueno, el guerrero del antifaz y alguno mas que ahora no recuerdo. Por entonces me los lei todos. Muchos se han deteriorado con el tiempo a si qe no hace mucho se los ha comparado por fasciculos, lo mismo que tu.
    Un bonito homenaje a tu comic favorito, me ha gustado mucho. Un bessito

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  12. Jota, el parón de las Nuevs Aventuras nada tiene que ver con que no haya vendido (lo ha hecho y mucho, tengo cifras en la mano), sino porque Carlos Portela, responsable del guion, ha pasado por varios baches personales (separación, muerte de su padre, mudanza Coruña/Vigo y vivir la mayor parte de la semana en MAdrid donde trabaja en la productora Mandarina (de Tele5). Pero la historia va a continuar, espero.
    Si os interesan estos temas, os animo a que os unáis al foro oficial de Esther: www.gabitogrupos.com/esther y su mundo.
    Ruth Bernárdez

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  13. Y te adlanto que el mes que viene se presentará durante el Expocomic de Madrid el libro Los Secretos de Esther, donde se desvelarán algunas cosillas del personaje... y que espero os guste.
    Ruth

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  14. Yo tambien conoci a Esther cuando tenia ocho o nueve años... y recuerdo que tambien sacrifique muuuuchas pagas para poder correr al quiosco que me vendia sus tebeos... algunos de ellos tambien se perdieron, no se cuando ni como, si me los tiraron en casa o que paso con ellos, es extraño porque soy muy cuidadosa con mis libros y mis cositas preciadas, pero se que hay algunos sin saber como desaparecieron.... Pero si conservo algunos otros , incluso de tapa dura, originales, y que aunque ya no leo asiduamente, si formaron parte de mi niñez y adolescencia, y disfrute mucho , "creciendo" como bien dices, con las aventuras y desventuras de Esther, que llego a convertirse en una de mis mejores amigas.... Gracias por esta entrada tan maravillosa y por despertar recuerdos que hace tiempo tenia dormidos.... Creo que siempre me gustara Esther... cuando recuerdo cuanto me he reido con ella.... que buenos ratos me hizo pasar!! gracias Jota de nuevo, he disfutado mucho con lo que nos has compartido!!

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