Todos los veranos me gusta releer algún libro de los que yo llamo "mis favoritos". Algunos los he leído más de veinte veces a lo largo de mi vida y siempre encuentro algo que, tal vez, se me escapó la primera vez que lo hice. Supongo que es la madurez; no es lo mismo leer el Quijote con quince años que con cuarenta, y lo digo por experiencia. El caso es que estas vacaciones metí en mi maleta una de esas obras predilectas: la trilogía de Los gozos y las sombras, escrita por Gonzalo Torrente Ballester y publicada entre mil novecientos cincuenta y siete y mil novecientos sesenta y dos. Se la considera una de las obras cumbre de la literatura española del siglo veinte y a mí, personalmente, me fascina. La trilogía se compone de tres volúmenes: El señor llega, editado en mil novecientos cincuenta y siete; Donde da la vuelta el aire, de mil novecientos sesenta, y La pascua triste, que cerró la saga en mil novecientos sesenta y dos.
![]() |
Los tres volúmenes de la reedición de Alianza Editorial de dos mil doce que me acompañaron este verano en la maleta. ¡Una delicia de lectura repartida en tres grandes entregas! |
![]() |
Carlos Larrañaga y Charo López en uno de los momentos más tensos de la serie. La opresión del caciquismo y la fuerza de Clara Aldán reflejadas en una sola mirada. |
![]() |
Una comida en el Pazo con Doña Mariana, Carlos y el servicio doméstico. En este comedor se cocinaban las intrigas más importantes de Pueblanueva del Conde. |
![]() |
Clara y Carlos compartiendo un respiro en mitad del campo. Una escena preciosa que nos recuerda por qué ellos dos están destinados a entenderse en esta historia. |
![]() |
| Carlos y Clara encontrándose en el bullicio del puerto. Me encanta esta escena porque muestra la vida real del pueblo y la sencillez de Clara a pesar de su apellido. |
El reparto para la televisión fue sencillamente magistral, con Eusebio Poncela encarnando a un inolvidable Carlos Deza, Amparo Rivelles en el papel de la imponente Doña Mariana Sarmiento, Charo López bordando el personaje de Clara Aldán y Carlos Larrañaga en la piel del magnífico y temible Cayetano Salgado. Completaron el elenco Rosalía Dans como "La Galana" y Santiago Ramos personificando al rebelde Juan Aldán. Uno de los personajes que en la obra se denominan secundarios es el de Paquito el Relojero, aunque personalmente considero que tiene una gran fuerza en toda la trama, interpretado brillantemente por Manuel Galiana. También recuerdo con especial cariño a Rafael Alonso en el papel de Don Baldomero el Boticario; tanto su personaje como el actor ponen en ocasiones, junto a Paquito, la vis cómica indispensable de esta gran obra.
![]() |
| El gran Paquito el Relojero haciendo de las suyas subido al árbol. Uno de esos personajes secundarios que se comen la pantalla y nos regalan los momentos más divertidos de la serie. |
Os dejo con un fragmento del epílogo, en forma de carta o comadreo anónimo, con el que termina la novela:
"¡Peste de churruchaos, casta de locos! Por fin Pueblanueva del Conde se ha visto libre de ellos. Fueron muchos siglos de soportarlos —siete, según se dice—, sin esperanza. El mundo daba vueltas, las cosas iban cambiando, costumbres y gobiernos, y ellos seguían ahí, en sus Pazos, con sus narices y sus pecas, como si no hubiera más en la tierra que sus líos, y sus caprichos, y sus disparates, y Pueblanueva para aguantarlos. Un año y otro, un siglo y otro, el tiempo eterno. La muerte no prevalecía contra ellos. Cuando nacía uno de nosotros, se le podía profetizar: Tendrás sarampión, vivirás del sudor de tu frente, y un día u otro tropezarás con algún Churruchao, que están ahí, esperando, y el tropiezo te hará la puñeta para el resto de tu vida".
Espero que disfrutéis de esta obra maestra, ya sea en forma de novela o, en su defecto, disfrutando de su mítica serie de televisión. ¡Bon appétit literario!





