Nota de edición: En 2011 llamábamos "memes" a unas encuestas que se hacían sobre temas diversos. Al editar ahora en 2026, algunos los he eliminado por no ser relevantes para el tema de arte y literatura, que al fin y al cabo es de lo que este blog se trataba y espero que siga tratándose, pero este especialmente he querido dejarlo.
Comenzamos:
El último libro que he leído: El jardín de Hipatia, de Olalla García (2009).
Año 413 d.C. El caballero Atanasio de Cirene desembarca en Alejandría con la esperanza de unirse a la academia de la maestra Hipatia, cuya escuela de filosofía goza de enorme fama en todo Oriente. Procede de una provincia devastada por la guerra, en la que él mismo ha combatido como oficial.
Pronto comprobará que las luchas de poder en el seno de una de las ciudades más fastuosas y opulentas del Imperio pueden llegar a ser tan cruentas, despiadadas y letales como los ataques de las hordas del desierto. En contra de su voluntad, se verá envuelto en la batalla por la hegemonía entre el patriarca de Alejandría, Cirilo, y el prefecto augustal, Orestes.
Desde el ágora hasta las escuelas de filosofía, de los grandes palacios y basílicas hasta los barrios en ruinas de los indigentes, este relato sumerge al lector en una ciudad fascinante en la que la sofisticación y el lujo se dan la mano con la crueldad y la más descarnada ambición.
El libro que estoy leyendo: De la alpargata al seiscientos, de Juan Eslava Galán (2010).
Es la tercera parte de la serie en la que el autor reconstruye la vida de los españoles. En esta ocasión, durante los años de la dictadura franquista, desde la llegada de la Coca-Cola a España en 1952 y el inicio del desarrollismo hasta la motorización del país y la popularización del Seat 600 en los años 60. Un texto que, con ternura pero con crudeza, no hace otra cosa que mostrar la gran, profunda e indignante ignorancia del Régimen.
Este autor tiene una forma única de contar la historia. Emplea el humor, la inteligencia, la cercanía y una óptica progresista que tiene muy pocos paralelismos en el mercado editorial. De una manera novelada, a través de las vidas de los personajes que pueblan sus páginas, el libro reconstruye la vida de los españoles durante los años de la dictadura. Las anécdotas y las historias populares, cotidianas, vividas por todos, hacen de este libro un tierno y divertido recuerdo de aquellos años.
Eslava mezcla con gran maestría los temas más duros (la dictadura, el horror, la represión) con lo ridículo (la fascinación por la Coca-Cola o las conversaciones torpes) y logra una mezcla perfecta y eficaz entre alta literatura y cultura popular. Los confesionarios, el botijo, los correveidiles, los censores, los políticos, las alcahuetas y las prostitutas; todos los lugares, objetos y personas tienen su lugar en este retrato de una sociedad inmovilista. Un país, aunque nos pese, de alpargata y pandereta, pero con ansias de superar sus propias miserias.
El libro que cambió mi forma de pensar: Lo que el viento se llevó de Margaret Mitchell (1936).
Un día la casualidad quiso que cayese en mis manos esta joya de la literatura. La autora de esta obra volcó sus extensos conocimientos de historia, los relatos de sus mayores sobre la Guerra de Secesión y sus propias vivencias personales para crear una obra y unos personajes que han entrado en los anales de la historia.
La joven Scarlett, enamorada del heredero de los Wilkes en Georgia, no comprende cómo este puede preferir casarse con la insulsa Melanie Hamilton (aunque esta terminará siendo su cuñada y mejor amiga). Al mismo tiempo, Rhett Butler, un aventurero cínico y desvergonzado, expulsado del seno de su aristocrática familia en Carolina del Sur, se enamora de Scarlett, y la trama se desarrolla en medio de la lucha de Rhett por conquistarla y el empeño de Scarlett por negar su atracción hacia él, obstinándose en seguir enamorada de Ashley.
Paralelamente, Scarlett, su familia y el resto de personajes de la obra deben hacer frente a las terribles consecuencias de la guerra y la etapa posterior. Nuestra joven amiga deberá madurar en medio de tan terrible prueba, dejando de ser la niña frívola, malcriada y algo ingenua de principios de la novela, para convertirse en la mujer implacable dispuesta a todo para salvar a su familia del hambre, aunque tenga que recurrir a métodos poco éticos y honorables para sobrevivir.
La historia nos mantiene hasta el final y más allá en el suspense del destino de la relación entre Rhett y Scarlett. Tanto él como ella son cínicos y a la vez románticos, egoístas pero al mismo tiempo generosos, pragmáticos pero con un punto de idealismo. Más allá de la historia de amor y desamor, la novela retrata con mucha habilidad el derrumbe de la sociedad sureña anterior a la Guerra de Secesión.
El último libro que me hizo llorar: Los puentes de Madison County de Robert James Waller (1992).
Hay pocos libros que me hagan llorar, pero el que lo hace sin remedio es este. Un trabajo de fotografía lleva a Robert Kincaid a un bucólico y apartado rincón de Iowa donde Francesca, dueña de una granja, vive una plácida madurez, añorando la Italia que dejó hace años para casarse con un soldado americano. La fuerte atracción que surge entre Robert y Francesca despierta en ellos ese tipo de emociones que se creen olvidadas, pero que habitan invariablemente en cada uno de nosotros.
El último libro que me hizo reír: El sopor de los anillos, de Henry N. Beard y Douglas C. Kenney (1969; en España no llegó hasta el año 2000).
Tampoco me suelo reír mucho con los libros, de hecho no suelo leer libros de humor, pero uno de los libros con los que más me he podido reír es este, un libro pequeño de apenas 190 páginas que resulta una brillante parodia de la famosa trilogía El Señor de los Anillos. Su humor es absurdo y divertido.
"Este anillo y ningún otro, es la obra de los elfos, venderían a su madre para tenerlo de nuevo. Soberano de Mortales, de los Grelos y del Jamón; si lo luces en el dedo, queda de lo más fardón. Único anillo que tiene un poder omnipotente; todo lo que tú mandes lo cumplirá mismamente. Si lo rompes o lo fundes, no podrá ser reparado, de hallarlo, mándalo a Saurión (los portes ya están pagados)."
Así comienza una de las historias más divertidas que han pasado por mis manos, ya he dicho que no suelo leer libros de humor. Pero la historia de Fraudo y la compañía del anillo nos narran la salida de Fraudo Bribón de la "Cochambra" hasta la destrucción del anillo en Morbor. Los nombres de todos los lugares, personajes y demás parafernalia tolkieniana están genialmente conseguidos.
Un libro prestado que no me han devuelto:
Uff, son tantos que no llevo la cuenta. El último, El sopor de los anillos, que encima siempre anda descatalogado, y si no me lo devuelven me quedaré sin él porque no sé dónde poder comprarlo de nuevo. Dice el refrán: "Libro prestado, perdido u olvidado", y qué razón tiene.
Uff, son tantos que no llevo la cuenta. El último, El sopor de los anillos, que encima siempre anda descatalogado, y si no me lo devuelven me quedaré sin él porque no sé dónde poder comprarlo de nuevo. Dice el refrán: "Libro prestado, perdido u olvidado", y qué razón tiene.
Un libro prestado que no he devuelto:
Sí, precisamente Los puentes de Madison County. Me lo prestó mi amigo Quico de una colección que estaba cogiendo por un periódico, y me dijo al dejármelo: "Seguro que es una tontuna romántica de esas". Así que se ha quedado sin él, no pienso devolvérselo nunca, nunca, para que otra vez desprecie un libro de esas maneras. Además, yo creo que ni se acuerda, pues no me lo ha pedido.
Sí, precisamente Los puentes de Madison County. Me lo prestó mi amigo Quico de una colección que estaba cogiendo por un periódico, y me dijo al dejármelo: "Seguro que es una tontuna romántica de esas". Así que se ha quedado sin él, no pienso devolvérselo nunca, nunca, para que otra vez desprecie un libro de esas maneras. Además, yo creo que ni se acuerda, pues no me lo ha pedido.
Un libro que volvería a leer:
Aquí ya me han pillado con la pregunta. Me encanta releer: los de Jane Austen, Elizabeth Gaskell, J.K. Rowling, Louisa May Alcott, Agatha Christie y un largo, largo etcétera.
Aquí ya me han pillado con la pregunta. Me encanta releer: los de Jane Austen, Elizabeth Gaskell, J.K. Rowling, Louisa May Alcott, Agatha Christie y un largo, largo etcétera.
Un libro para regalar a ciegas:
Pues el libro que más veces he regalado (porque lo he prestado y no me lo han devuelto, lo he vuelto a comprar y volver a prestar, y vuelta a empezar): El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher (1989).
El protagonista es un caballero egocéntrico que no consigue comprender y valorar con profundidad todo lo que tiene, y descuida como "sin querer" todas las cosas y las personas que le rodean. De esta forma se ve encerrado en su armadura, que poco a poco deja de brillar y se oxida; cuando quiere darse cuenta, ya no se la puede quitar. Prisionero de sí mismo, emprende entonces un viaje al final del cual, gracias a diversos personajes, logra deshacerse de la armadura que le había imposibilitado abrirse al mundo.
Un libro que me sorprendió para bien: La catedral del mar, de Ildefonso Falcones (2006).
Es un libro que escogí al azar cuando apenas acababa de salir, y que me sorprendió tan gratamente que ha pasado a ser uno de mis libros favoritos, y su personaje principal, Arnau, uno de mis preferidos. El joven Arnau trabaja como palafrenero, estibador, soldado y cambista. Una vida extenuante, siempre al amparo de la Catedral del Mar, que le iba a llevar de la miseria del fugitivo a la nobleza y a la riqueza. Esta novela es una trama en la que se entrecruzan lealtad y venganza, traición y amor, guerra y peste, en un mundo marcado por la intolerancia religiosa, la ambición y la segregación social.
Un libro que me decepcionó: El símbolo perdido, de Dan Brown (2009).
Mezcla de Indiana Jones y el "prota" de La Búsqueda, sin pies ni cabeza, sabiendo quién es "el malo" desde el principio y, lo que es peor, el porqué. Nada de intriga, ni emoción, ni nada. Fraude total.
El autor del que tengo más libros:
Pues hay un empate técnico entre Julio Verne y Agatha Christie; luego Noah Gordon, Stephen King, Juan Eslava Galán, Arturo Pérez-Reverte y los hermanos Grimm.
Pues hay un empate técnico entre Julio Verne y Agatha Christie; luego Noah Gordon, Stephen King, Juan Eslava Galán, Arturo Pérez-Reverte y los hermanos Grimm.
Un libro valioso:
Mi ejemplar de Lo que el viento se llevó con fecha de 1939 y fotogramas de la película recién estrenada. Es mi joya, tanto por el contenido como por cómo llegó a mis manos y todo lo que hemos pasado juntos.
Mi ejemplar de Lo que el viento se llevó con fecha de 1939 y fotogramas de la película recién estrenada. Es mi joya, tanto por el contenido como por cómo llegó a mis manos y todo lo que hemos pasado juntos.
Un libro que llevo tiempo queriendo leer:
Son demasiados los que quiero leer, no podría nombrarlos todos. Cada vez que voy a la Fnac o a la Casa del Libro, me vengo malita por todo lo que veo y no puedo tener, y ahora encima comienza la feria del libro en Madrid, uff, ¡qué peligro!
Son demasiados los que quiero leer, no podría nombrarlos todos. Cada vez que voy a la Fnac o a la Casa del Libro, me vengo malita por todo lo que veo y no puedo tener, y ahora encima comienza la feria del libro en Madrid, uff, ¡qué peligro!
Un libro que prohibiría:
Pues no sé si llegaría a prohibir ninguno. Lo que sí es cierto es que a veces la literatura no está hecha para ciertas mentes, que confunden realidad con ficción, pero prohibir creo que no.
Pues no sé si llegaría a prohibir ninguno. Lo que sí es cierto es que a veces la literatura no está hecha para ciertas mentes, que confunden realidad con ficción, pero prohibir creo que no.
El próximo libro que leeré: El tiempo entre costuras, de María Dueñas (2009).
Me acaba de tocar en un concurso gracias a Iciar. La historia de Sira Quiroga, una joven modista empujada por el destino hacia un arriesgado compromiso en el que los patrones y las telas de su oficio se convierten en la fachada de algo mucho más turbio, me tiene fascinada desde que leí la sinopsis.
Me acaba de tocar en un concurso gracias a Iciar. La historia de Sira Quiroga, una joven modista empujada por el destino hacia un arriesgado compromiso en el que los patrones y las telas de su oficio se convierten en la fachada de algo mucho más turbio, me tiene fascinada desde que leí la sinopsis.
Y después, Misery de Stephen King (también obsequio de Iciar).
Bien, andando que te andará, hemos terminado con el meme de los libros. Espero que hayáis disfrutado con las preguntas y mucho más con las respuestas, que hagáis este meme en vuestras casitas virtuales y así vamos conociendo todos los gustos literarios de cada uno de nosotros.
Gracias a Aglaia Callia, que lo publicó en su blog y yo se lo copié.
Gracias a Aglaia Callia, que lo publicó en su blog y yo se lo copié.

Hola, soy Aglaia, te comento porque anónimo, que blogger no me deja hacerlo de otro modo.
ResponderEliminarMe gustó mucho tu selección, también lloré con Los Puentes de Madison y me encanto Lo que el Vientos se llevó, son hermosos. Me anoto ese de los elfos, que con solo ese párrafo me he reído mucho.
Besos, feliz finde.
Hola, siempre es un placer visitarte.. me gustan todas las propuestas, la primera seguro, me apetce mucho, me afectó mucho la historia...
ResponderEliminarEl caballero de armadura oxidada, como bien dices, un regalo perfecto para todo el mundoy que has de releer siempre, aconsejable a cada edad.
Y del resto hay libros que he leído y libros que no conozco, así q tomo nota y te dejo un abarzo
y buen fin de semana
eljardindemiduende ^^
No me extraña que quieras tanto esa edición de Lo que el viento se llevó. Es una auténtica joya. Aparte que el libro es una delicia. Lo leí hace años y me encantó. Y has hecho que tenga ganas de leer Los puentes de Madison. He visto tantas veces la peli que nunca me ha llamado la atención el libro, pero creo que voy a darle una oportunidad. Y no conocía esa versión cómica de El señor de los anillos. ¡Qué pena que esté descatalogada! Y una faena que no te lo hayan devuelto aún. Cruzemos los dedos porque algún día lo recuperes.
ResponderEliminarY si no te importa, me hago un sitito por tu blog, que me ha gustado mucho, mucho, mucho. Eso sí, cuando los del blogger me dejen, que últimamente anda un poco chungo.
Besotes!!!