Nota de edición: Este artículo fue publicado originalmente en 2010. Lo hemos revisado, actualizado y ampliado en agosto de 2026 para asegurar que la información siga siendo útil y vigente.
Jane nació el 16 de diciembre de 1775, y hoy el recuerdo de su nacimiento se celebra en todo el mundo. Millones de personas de todas las edades y condiciones sociales han leído sus novelas, y han llorado y reído con sus hilarantes situaciones.
Jane nació en una época y en unas circunstancias donde la mujer solo tenía un objetivo en su existencia: casarse y tener hijos. Y, sobre todo, casarse con un hombre "con posibles" para asegurar una buena renta, una buena casa y una posición social cómoda. A pesar de esto, ella nos retrata con maestría todas las situaciones posibles para una mujer soltera en cada una de sus novelas.
Aunque en sus obras las heroínas encuentran a su amor verdadero, se casan y son felices, Jane permaneció soltera hasta la tumba. Y no por falta de pretendientes precisamente; se sabe que recibió al menos dos proposiciones de matrimonio y es conocida su faceta coqueta en bailes y fiestas. El caso es que llegó a aceptar una de esas proposiciones, para retractarse justo al día siguiente. Quizás pasó la noche en vela recapacitando sobre si la posición económica era más importante que el amor.
Sin embargo, no podemos saber lo que pensaba realmente ni si se arrepintió alguna vez de ello. Lo único que se conserva de sus pensamientos son algunas de las cartas que su hermana, Cassandra, no destruyó tras su muerte.
El impacto de sus novelas es cada día más fuerte. Tanto es así que su universo ha llevado a que se reescriba una de sus obras más conocidas bajo el título de Orgullo y prejuicio y zombis, de Seth Grahame-Smith. Personalmente, es lo único publicado sobre Jane a lo que me niego a tener acceso por el momento, porque me parece un despropósito total. Y digo "de momento" porque nunca se sabe si acabaré cayendo en la tentación de leerlo.
Sus cartas originales fueron la base del guion de la película Miss Austen Regrets, que en castellano se tradujo como La señorita Austen regresa. En realidad, regrets no significa "regresa", sino "se arrepiente", pero ya sabemos cómo se traducen los títulos aquí, en esta "piel de toro" que tenemos por país.
La película nos presenta a una Jane madura, irónica y también algo borde, satisfecha con su soltería. A medida que avanza la historia, el tono general se vuelve más amargo, sobre todo cuando el pasado la golpea debido a los acontecimientos actuales. Es ahí cuando se cuestiona si fueron acertadas las decisiones del ayer, esas que la condenaron a una vida de "soledad" y semi-pobreza, pero que también le dotaron de la libertad necesaria para seguir escribiendo. En definitiva, el excelente guion de Gwyneth Hughes consigue crear a una Jane creíble y emocionarnos al mismo tiempo con sus reflexiones.
Con la impecable factura de la BBC y bajo el título Lost in Austen ( Perdida en Austen) podemos encontrar a una muchacha moderna y liberal llamada Amanda Price. Ella encuentra la forma de cambiarse por la mismísima Elizabeth Bennet, quien llega al presente a través de la pared del cuarto de baño. Hacen un intercambio y Amanda acaba entrando en el mundo de los Bennet, mientras Lizzy se queda en la época actual. Para alimentar el llamado "frikismo austeniano" no está nada mal: es divertida y entretenida. Además, ver a Elliot Cowan como Mr. Darcy saliendo en medio del lago nos puede quitar el hipo a todas.
Otra película basada en su universo viene de la factoría Bollywood: Bodas y prejuicios. Esta propuesta recoge la sustancia de la novela y pone de relieve ciertos aspectos y personajes. Aunque ninguna película puede sustituir a un buen libro, es ingeniosa y, sobre todo, muy colorida y musical.
Ni qué decir tiene que la conocidísima Bridget Jones no es más que una adaptación moderna de Orgullo y prejuicio, con todos los elementos que conlleva: la madre que quiere casarla a toda costa, el padre que pasa de todo y, sobre todo, un DARCY en mayúsculas. El actor Colin Firth lo reproduce a la perfección tanto en la mítica serie de la BBC como en las dos películas: El diario de Bridget Jones y Bridget Jones: Sobreviviré.
He visto prácticamente todas las adaptaciones de sus novelas y, por supuesto, he leído todos sus libros y algunas biografías. Unas me han gustado más y otras menos, pero siempre encuentro la fina ironía de Jane en cada uno de sus personajes y situaciones. Posiblemente ella nunca sospechó el impacto que han tenido sus novelas a través de los años para millones de personas, un impacto que sigue completamente vivo hoy en día.
¡Feliz aniversario!
"¡Estamos en el mundo real. La única manera de conseguir un hombre como Mr. Darcy es inventándoselo!" Jane Austen 1813

Estoy de acuerdo contigo, me gusta mucho leer pero no me gusta ver las adaptaciones al cine,
ResponderEliminarno tiene nada que ver.
un abrazo...