Hola, aquí estoy de nuevo con estas locuras que me encanta enseñaros respecto a una de mis pasiones, la cual comparto con muchas de las que estáis ahí fuera, por el mundo. Hoy os quiero contar la historia de la pequeña Hannah, pero antes nos ponemos un poco en situación respecto a esta historia.
En primer lugar, es un cuento de ficción histórica escrito por Bettye Stroud e ilustrado por Erin Susanne Bennett, publicado en 2005 bajo el título The Patchwork Path: A Journey to Freedom. Este libro muestra a los lectores un momento muy difícil en la historia de los Estados Unidos. Trata, como habréis adivinado, el siempre espinoso tema de la esclavitud, y hace que los lectores piensen en lo difícil que fue para muchas personas escapar y ser libres.
La pequeña protagonista cuenta cómo le duelen los pies por las largas caminatas y cómo a menudo hace mucho frío. Aunque la autora no es demasiado descriptiva en algunos temas —como lo horrible que verdaderamente fue aquella situación—, seguramente lo hace para atraer a un público joven. Los que hemos leído Raíces, La cabaña del Tío Tom o Norte y Sur vemos en esta ficción que Hannah y su padre no tuvieron ni vivieron grandes conflictos bélicos directos en su huida desde Georgia hasta Canadá como esclavos fugitivos. Esto puede parecer poco realista, ya que el viaje, además de ser larguísimo, implicaba muchas vicisitudes y podrían haber sido capturados y asesinados en cualquier momento.
Otro punto a tener en cuenta es el Quilt, una colcha realizada expresamente con símbolos que conforman un mapa hacia la libertad. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el papel real que jugaron los bloques de edredones en el Underground Railroad (traducido literalmente como «ferrocarril subterráneo», aunque en realidad no era un tren real, sino una red clandestina de rutas, túneles falsos y casas seguras para ayudar a escapar a los esclavos). Pero, como en todos los pueblos, las historias orales que pasan de padres a hijos continúan apareciendo bien en forma de cartas olvidadas, artículos de prensa antiguos o libros viejos de apenas una edición de los que no se tiene constancia en los grandes registros.
Una nota de la autora cita como inspiración para esta historia un libro de 1999 titulado Hidden in Plain View (Oculto a simple vista). Allí, la historiadora Jacqueline Tobin y el erudito Raymond Dobard nos muestran la que consideran la primera prueba de que ciertos patrones de colchas, incluido uno prominente llamado «Charleston Code», eran, de hecho, herramientas esenciales para escapar a lo largo del ferrocarril subterráneo. De esta manera, cuando nosotras ahora copiamos un bloque para realizar un proyecto, estamos homenajeando a aquellos que lo «inventaron» para salvaguardar sus vidas.
Monkey Wrench (Llave inglesa): A este nosotros lo llamamos «rueda de la mantequera», pero su nombre original significa llave inglesa (nada que ver con la herramienta que conocemos hoy). Este código indicaba que era el momento de reunir todas las herramientas que necesitarías durante el viaje, incluyendo las físicas, las mentales y las espirituales.
Shoofly (Espanta moscas): Este bloque servía para identificar a una persona de confianza que podía guiarte, esconderte y ayudarte en la ruta.
Flying Geese (Vuelo de la oca): El dichoso vuelo de la oca, que no sé a vosotras, pero a mí me trae por la calle de la amargura; ¡me como los picos como si fuesen cuscurros de pan! Este código indicaba que aquellos que escapaban durante la primavera debían seguir la ruta de las ocas o gansos que regresaban al norte para pasar el verano.
North Star (Estrella del Norte): La señal inequívoca para estar preparados para escapar y seguir la estrella guía hacia la libertad, o sea, con rumbo fijo hacia Canadá.
Drunkard’s Path (El camino del borracho): Atención, este bloque era una señal de advertencia para tomar siempre un camino en zigzag. Era vital para evitar a las personas enviadas a recapturar a los esclavos y despistar el rastreo de los perros gigantescos.
Log Cabin (La cabaña de troncos): Mi bloque favorito por excelencia. Este diseño indicaba la necesidad de buscar refugio y marcaba las casas seguras donde los fugitivos eran bienvenidos.
Crossroads (Encrucijada): A veces lo llamamos «cruzada» a este bloque. Se refería principalmente a la ciudad de Cleveland, Ohio, puesto que desde ella se abrían muchos caminos finales hacia la libertad.
Britches (Los calzones): Significaba que los que escapaban debían cambiar sus ropas harapientas y vestirse con ropas buenas, como si fuesen personas completamente libres, para no levantar sospechas.
Como podéis ver, todo lo que algunas creemos saber sobre este mundo del patchwork no es nada, pues hay muchísimas claves, pistas, rastros y pasos que dar para comprenderlo bien en toda su dimensión histórica.
Y ahora os cuento un poco la sinopsis del libro. Ya sabéis que la protagonista es Hannah, una niña de diez años que es esclava en Georgia junto a su padre, su madre y su hermana. Justo en su décimo cumpleaños, la madre de Hannah le enseña a coser y comienzan a trabajar juntas en un Quilt con un significado especial: esa colcha contiene todo lo que necesita saber la pequeña para recorrer el camino hacia la libertad. Poco después, la madre de Hannah muere y el «amo» vende a su hermana.
Es entonces cuando su padre y ella deciden dar el paso. Se suben a un carro y viajan hacia una iglesia cercana donde los feligreses los escondieron bajo las tablas del suelo hasta que volvió a caer la noche.
Partiendo de nuevo en la oscuridad, Hannah con su colcha fue buscando todos los símbolos en el paisaje. Vio las huellas de un oso y se dio cuenta de que eran las mismas que ella y su madre habían cosido, por lo que supo que debía seguirlas. Estas les llevaron a la encrucijada, donde encontraron a una familia cuáquera que estaba en contra de la esclavitud. Ellos vistieron a Hannah y a su padre con calzones y ropas finas, como si fuesen negros libres que iban a la iglesia.
Después siguieron el sendero de los borrachos, un camino en zigzag que recorrieron de noche con ayuda de las estrellas. Por la mañana, cruzaron un gran río en bote y, finalmente, Hannah y su padre llegaron a salvo a Canadá.
Como podemos apreciar, el Quilt no solo fue un recuerdo maravilloso de la madre de Hannah, sino que se convierte en el eje de una tierna y conmovedora historia de coraje, determinación y esperanza que sirve como una preciosa lección de la historia afroamericana.
Bueno, si os preguntáis si los libros están en español, lamentablemente no los he encontrado traducidos. Sé que los dos están en Amazon pero en su versión en inglés. Os lo digo por experiencia: es un latazo ir traduciendo la lengua de la Pérfida Albión, en serio, agotador… Pero si se os da mejor que a mí, ¡adelante! Su lectura será estupenda, además de que uno es ilustrado para niños y el otro tiene fotografías, ilustraciones de quilts antiguos y bloques maravillosos que os darán mil ideas.







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