La mayoría de los actores que me han gustado fallecieron antes de que yo naciese, pero ese aire aristocrático y perfecto siempre me ha tenido enganchada. Digamos que fueron mis “Darcy” particulares.
Hoy, mi homenaje —pues hace cincuenta y un años que nos dejó— es para William Clark Gable, que curiosamente nació en Cádiz... pero no, no tuvo la suerte de ser gaditano, lo hizo en el Cádiz de Ohio, donde también hay muchos “paisanos” de mi querido Toledo. Él casi nació con el siglo, el 1 de febrero de 1901, y nos dejó lamentablemente en Los Ángeles el 16 de noviembre de 1960 (curiosamente, algunas fuentes europeas marcaron el día 17 por el cambio horario de las agencias de prensa).
Tras una infancia algo complicada (su madre murió cuando sólo tenía siete meses de edad) dejó los estudios a los 16 años y se puso a trabajar. Un día, después de asistir a una función teatral, quedó tan impresionado que decidió convertirse en actor. Realizó varias giras con compañías teatrales de segunda, a la vez que trabajaba como vendedor y en otros menesteres para ganarse el sustento.
Inició su andadura en Hollywood en 1924 con la ayuda de Josephine Dillon, su mánager y primera esposa. Pasó varios años actuando en pequeños papeles hasta que en 1930 firmó un contrato con la Metro Goldwyn Mayer. Gable ganó un Óscar al mejor actor principal por Sucedió una noche (1934), pero el papel por excelencia por el que se le conoce y admira en todo el mundo fue el de Rhett Butler en el clásico cinematográfico Lo que el viento se llevó (1939), adaptación de la célebre novela de Margaret Mitchell.
Desde sus primeros papeles demostró tener un “gancho” especial para la pantalla, un carisma que le convertiría en el galán con cierto lado oscuro que volvía locas a las féminas de aquellos años (y que sigue volviendo locas a las nostálgicas). Trabajó con directores de la talla de John Ford, Clarence Brown o King Vidor, y compartió pantalla con actrices como Joan Crawford, Greta Garbo, Vivien Leigh o Ava Gardner.
En el plano personal, la época más feliz de su vida fue con su tercera esposa, la actriz Carole Lombard, aunque la relación terminó de forma trágica cuando Carole murió en un accidente de avión en 1942. El actor quedó terriblemente afectado y decidió ingresar en las fuerzas aéreas, alistándose en el ejército para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Cuando regresó del servicio volvió al cine con Adventure, que no tuvo éxito, y la Metro no le renovó el contrato considerando su elevado caché. En los diez años posteriores, Gable intervino en su mayoría en películas mediocres tirando a malas.
Su último trabajo para la gran pantalla fue The Misfits (Vidas rebeldes), dirigida por John Huston y coprotagonizada por Montgomery Clift y Marilyn Monroe; fatídicamente, para ella también fue su último filme. Dos días después de finalizar el rodaje, Gable sufrió una trombosis coronaria que diez días después provocó su fallecimiento a la edad de 59 años. Controvertido y enigmático, pero un galán de Hollywood en toda la extensión de la palabra.
“Yo no le pido que me perdone, yo mismo no me comprendo ni me perdonaré nunca, y si una bala me alcanza, Dios no lo quiera, me reiré de mi propia estupidez. Sólo sé y comprendo una cosa, y es que te quiero Scarlett, pese a ti y a mí y a ese mundo que se desmorona a nuestro alrededor, te quiero. Porque somos iguales, dos malas personas, egoístas y astutos, pero sabemos enfrentarnos con las cosas y llamarlas por sus nombres.”— Rhett Butler, Lo que el viento se llevó
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Ay, Clark Gable *insertar muchos suspiros aquí*
ResponderEliminarLuego de verlo en Lo que el Viento se llevó, busqué todas las películas en las que salía, y está maravilloso en cada una, pero para mí, siempre será Rhett, hizo un personaje increíble.
Besos, gracias por recordárnoslo, feliz finde.
Qué vida tan interesante tuvo; fue un triunfador que curiosamente acabó como muchos de los grandes: apartado de las grandes producciones.
ResponderEliminarSaludos.
Un actor que siempre sobresale en todas sus películas, te guste o no. Aunque como dice Aglaia, siempre será recordado por su maravilloso Rhett. Me ha encantado esta entrada. ¡Gracias!
ResponderEliminarBesotes!!!
Gracias a vosotros, un placer realizar entradas que os gusten tanto como a mi, tenéis razón, el es y será siempre mi querido Rhett ( insertar una burrada de suspiros jejeje) bsss.
ResponderEliminarNo he visto muchas películas con él, pero estará siempre en la historia como el simpático y poco caballero, Rhett.
ResponderEliminarBesos.
Buenoooooo así que nos gustan Cary Grant cantidad!! Pues yo le vi primero, me le pido, me le pido, ja ,ja... Aunque a este salvaje aguilón... pues qué quieres que te diga que se da un reaire a mi padre y esto, sí, esas entradas igualito que mi padre haciendo la mili y claro... guapo le veo guapísimo pero no es el mismo rollo que con Cary, ja ,ja... ya me entiendes ;-)
ResponderEliminarPero chica, qué lástima no llegó a los 60, edad que por otro lado espero que sí alcance el Jardín, je ,je..., y qué, qué tal... ¿Has elegido bien? juas ,juas... pues nada, nada, Tócala otra vez, Sam y ya nos quedamos a gustito, je ,je... Me ha encantado tu entrada... tócala otra vez, Jota!! Bss
Clark Gable me gusta mucho, pero me quedo, si me lo permites con Gary. Guapiiiiisiiiiimo. Un beso Jota
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