A estas alturas, todas y algunos sabemos el éxito que ha tenido y sigue teniendo la trilogía Fifty Shades of Grey, o sea, Cincuenta Sombras de Grey. Dicen los que la han llegado a terminar, que son muchos, que se ha vendido la friolera de 31 millones de ejemplares. Vamos, que la tal E.L. James le ha hecho la competencia a J.K. Rowling en rapidez de ventas, dicho sea de paso. Desde luego, hay que ver con las británicas.
Esta novela, según dicen, y digo esto porque he sido incapaz de seguir leyendo ante tanto "guau", está narrada en gran medida en Seattle, ciudad romántica donde las haya, y si no acordaros de Tom Hanks y Meg Ryan en Algo para recordar. El argumento nos describe la relación entre una recién graduada de la universidad, Anastasia Steele, que bien podría ser familia de Remington Steele, y un joven magnate de negocios, Christian Grey, que seguro es pariente de Dorian, aquel que tenía un cuadro precioso en el desván. El caso es que esta historia destaca por sus escenas explícitamente eróticas con elementos de las prácticas sexuales que involucran bondage, disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo. Lo que viene a ser un completo, vamos.
Comprenderéis que una tauro y dragón cabezona como yo sola, esto de la disciplina, la dominación y tal como que no va conmigo, pero en fin, allá cada cual con sus deseos y actos. Y lo siento si hiero sensibilidades, pero siempre me ha parecido una memez que una mujer ande suspirando por un hombre, aunque se trate de alguien tan atraca-tivo como el tal Mr. Grey.
Pero mira por donde, con motivo de mi cumpleaños, entre unos cuantos libros y otras cosas que me regalaron, me llamó la atención uno finito, de esos que se leen en un cuarto de hora si me apuras. Cincuenta Sombras de Gregorio se titula, de una autora hasta ahora seguramente desconocida, Rossella Calabró. Menos mal que esta no es británica, porque también se está forrando con el invento de las sombras.
Esta historia es la antítesis del Grey anterior. Gregorio no es apuesto, ni rico, ni misterioso, no tiene un lado oscuro como Luke Skywalker, no toca el piano ni regala coches. Vamos, que es un Grey de andar por casa, lo que viene a ser un Gregorio.
Gregorio es el hombre que duerme a tu lado, el que ronca en la cama, se pasea por casa con una camiseta vieja y unos calcetines llenos de tomates. Es ese ser con el que compartimos la vida y que, en cambio, es un negado total para detectar nuestras preocupaciones o para satisfacer nuestros deseos más íntimos. Gregorio es nuestro compañero, marido o amante, el alegre hombre corriente plagado de defectos con el que nos encontramos día a día. Imperfecto hasta decir basta, pero tiene algo que nunca tendrá Grey: nos hace reír.
La narración es sencilla y directa. El libro, como he dicho antes, se lee en un ratito y tiene partes que te hacen sonreír, e incluso otras tan hilarantes y surrealistas que te tienes que carcajear. Es un libro divertido que supongo no tiene mayor pretensión que la de entretener. Para concretar, un escrito que compara una de las trilogías más vendidas y conocidas de la literatura actual de forma burlesca y un tanto disparatada, pero que nos hace pasar un rato muy ameno durante su lectura.
Grey es un hombre irresistible. Ojos: grises como el cielo antes de una tormenta hormonal. Manos: grandes y fuertes. Pelo: abundante. ¿Y Gregorio? Ojos: dos. Manos: también. Pelos: cuatro.
El macho humano medio, aquí denominado Gregorio, difiere considerablemente del espécimen de ensueño definido en la literatura como Mr. Grey. Es una cuestión de matices, es verdad: ambos pertenecen a la especie Homo sapiens. Pero cincuenta matices o, mejor dicho, cincuenta sombras no son una insignificancia.
Mr. Grey involucra a su amada en situaciones extremas, saturadas de peligro y de golpes de efecto que ponen los pelos de punta. Gregorio también: a las reuniones de la comunidad de vecinos va siempre Lola.
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| Rossella Calabrò, autora del libro Cincuenta sombras de Gregorio, |
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He reído mucho con tu entrada y me ha encantado, Jota, porque tuve la oportunidad de leer este libro, que lo hice rapidísimo, y vaya que me reí, porque es súper ligero, tiene unas frases muy buenas y goza de una lógica aplastante. Definitivamente, no hay pierde con él y es perfecto para una lectura ligera y más que entretenida. Excelente reseña.
ResponderEliminarBesos.
hola Jota! buenisimo encontrar a alguien a quien no le gusto esta trilogia! por todos lados la estan alhagando y no se que mas! increible... me he cruzado con una parodia de esta, llamada 50 sombras de Darcy, de curiosidad (y porque no me resisto a ningun libro que incluya a Darcy y Lizzy) empecé a leerla como para ver por medio de esta de que se trataba la otra, la original, ya que no me atrevía perder tiempo ni plata en hojearla siquiera porque no es mi gusto,pero como decia "parodia" pense, a ver que pasa... y no hubo caso...ala 2da pagina abandoné y hasta eliminé el libro entero de mi tablet... creo que la pobre Jane moriría de nuevo de ver esta payasada que han hecho con su mejor personaje, F. Darcy.
ResponderEliminarpor supuesto que uno respeta a quienes les ha gustado, pero me alegra haber encontrado a alguien que no...
un beso grande Jota! y feliz cumple!!!!!
No he leído la famosa trilogía que es un género que no me llama mucho. Así que este libro tampoco me tienta mucho, a pesar de lo divertido que lo presentas. Buena y entretenida reseña! Se nota que has disfrutado con esta lectura.
ResponderEliminarBesotes!!!
Hice un sorteo en el blog de este libro pero no lo leí. La literatura erótica, seria o bien humorada, no me atrae nada.
ResponderEliminarBesines,
gracias por la explicacion,que bueno no hace falta leerlo aun que este tipo de lectura no me gusta
ResponderEliminarun abrazo
Como siempre: insuperable, Jota.
ResponderEliminarNi me leido la trilogia, ni pienso. Pero el Gregorio (tuyo, mio, nuestro), me parece mas real. Y la Lola.... una santa!. bss
Hola Jota, Ya de leer la solapa de la trilogia, no me llamo para nada la atencion y menos cuando la quieren vender como literatura para amas de casa...es una categoria? La sumision y el sado no me atraen asi que paso, si leeria las 50 sombras de Gregorio, parece mucho mas interesante!
ResponderEliminarBesos!
Ja, ja,... no me des ni un Gregorio ni otro, yo con mi Anto, ja, ja... Bss
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