viernes, 16 de octubre de 2026

Postales navideñas y costura vintage con Albertine Randall Wheelan

 Pues aquí estoy de nuevo con otra ilustradora maravillosa. En nuestra época, donde hay cientos de mujeres ilustradoras, no nos llama la atención el género, pero en el tiempo de Albertine Randall Wheelan, que nació en 1863, era algo muy peculiar. Ella fue una de las primeras mujeres ilustradoras conocidas.

Dibujó ilustraciones para revistas míticas como Harper’s Bazar y St. Nicholas, entre otras. También fue diseñadora de vestuario durante veinte años para David Belasco, un destacado director de escena, actor y dramaturgo. Su experiencia como ilustradora la llevó a crear una tira cómica diaria titulada "En Rabbitboro" entre 1927 y 1928.

Harper´s Bazar Acción de Gracias 1894

También creó y publicó la tira cómica "Los Dumbunnies" e ilustró muchos libros para niños, incluido su favorito, Alicia en el País de las Maravillas. Además, contribuyó con su arte en varias portadas de los suplementos dominicales del New York Herald Tribune y otros periódicos. Tuvo una vida muy activa hasta los 90 años.

St Nicholas Mayo 1918

Seguramente nunca soñó con que su obra llegara a este mundo digital. Sus postales navideñas, que por cierto me fascinan, son conocidas hoy en día gracias al "boom vintage", y así es como di con ellas husmeando en la red. Como no podía ser de otra manera, escogí las que me inspiran en esta afición que compartimos, que es el patchwork y las labores con agujas.

Una muy feliz Navidad para ti

A right Merry Christmas to You

Esta postal es una auténtica obra de arte que desprende elegancia por los cuatro costados. En el centro de la escena destaca una preciosa joven ataviada con un maravilloso vestido de época, hilando pacientemente con su rueca. Pero lo que de verdad nos hace dar saltos de alegría a las apasionadas de las agujas son los detalles decorativos que la rodean. Fijaos bien en la bellísima cenefa superior, donde Albertine entrelazó flores con unos cuadrados perfectos que simulan un bloque de patchwork tradicional. Además, el panel de la derecha es un precioso diseño bordado lleno de delicadeza. Una estampa maravillosa donde la costura y la Navidad se dan la mano de forma magistral.

El amor enciende el leño de Navidad cuando la felicidad es lo que se busca

 Love lights the yule log when contentment is the quest


Una postal navideña de una delicadeza idílica que nos transporta directas al calor del hogar en una noche de invierno. En la escena vemos reflejada la felicidad más pura y sencilla: ella concentrada haciendo calceta, él leyendo relajado mientras acaricia a un tierno gato en su regazo, y un dulce querubín que representa al amor avivando el fuego de la chimenea. Pero os pido que os fijéis bien en el maravilloso encaje que enmarca y adorna la frase navideña. Es un detalle textil de una finura asombrosa que delata el pasado de Albertine como diseñadora de vestuario teatral. Una estampa que es puro romanticismo vintage.

Te deseo una feliz Navidad

 Wish You Merrie Christmas

Una escena navideña que desborda ternura familiar y amor por los detalles. En ella vemos a una joven madre cuidando de sus dos niños pequeños junto a un tierno bebé que duerme en su moisés. Para nosotras, esta postal es una joya absoluta por dos motivos. El primero es la preciosa mantita de patchwork que sobresale con orgullo de la cuna del bebé. El segundo elemento, que es una genialidad total de Albertine, es el margen de la ilustración: el mensaje del nacimiento del niño Dios está dibujado imitando con una precisión asombrosa el punto de cruz tradicional. Una auténtica delicia que une la fe, la familia y el amor por las agujas.

Dios nos bendiga a todos, a cada uno de nosotros

God bless us all everyone of us

Una postal navideña fascinante y llena de una creatividad asombrosa. En la escena principal destaca una magnífica y señorial cama con dosel, desde la cual se asoma un niño pequeño saludando con entusiasmo. Como bien habéis visto, hay dos elementos textiles en este diseño que son simplemente espectaculares. Por un lado, el elegantísimo bordado del dosel que va a juego perfecto con la colcha de la cama. Por otro lado, un detalle de lo más curioso y original: el margen de la tarjeta simula ser un retazo de tela independiente que parece estar sujeto a la postal con dos alfileres antiguos. Un guiño magistral que demuestra que Albertine pensaba constantemente en tejidos y costuras.

             Feliz Navidad

 Merry Christmas

Una postal navideña preciosa que derrocha todo el encanto de los cuentos clásicos de invierno. En ella destaca una figura luciendo una magnífica capa roja que capta las miradas al instante. Aunque no os lo creáis, además de los hilos, tengo una fijación absoluta por las capas rojas al más puro estilo de Caperucita; debe ser cosa de mi horóscopo Tauro, que cuando se me mete algo entre ceja y ceja no hay quien me lo quite. Albertine maneja aquí el color de forma magistral, logrando que el intenso abrigo rojo contraste con la delicadeza del paisaje para transmitirnos toda la calidez, la magia y la nostalgia de las Navidades de antaño.

Husmear en la red y encontrarse con joyas victorianas como las de Albertine Randall Wheelan es una de las cosas que más feliz me hacen. Es fascinante ver cómo una mujer pionera de su época supo colar su amor por los hilos, los parches y el punto de cruz en unas preciosas felicitaciones de Navidad.


El color, la ternura y la magia ilustrada de Agnes Laczo

Una vez más, estoy al teclado junto con una artista muy polifacética. Se trata de Agnes Laczo, quien nació en Tata, Hungría, en 1973. Desde muy pequeña demostró un gran talento para las artes plásticas, por lo que empezó a tomar clases con otros creadores. A lo largo de su vida ha ido perfeccionando sus habilidades de forma autodidacta, manteniendo siempre su mente abierta a nuevas ideas, artes y soluciones.

Sus técnicas son muy extensas y variadas; utiliza para sus trabajos acuarelas, pastel, ceras, marcadores, lápices y cualquier material que pueda serle de utilidad. Además, completa sus obras mediante el ordenador, dando como resultado un excelente trabajo de ilustración lleno de vida y color que nos transporta a otros mundos mediante su maravillosa y desbordante imaginación.

La princesa de los parches-2014; Una ilustración sacada de un auténtico cuento de hadas que combina a la perfección la fantasía con nuestra pasión textil. En ella vemos a una preciosa princesa luciendo un espectacular vestido con esas mangas abullonadas que habrían vuelto loca de amor a la mismísima Anne Shirley. Pero el broche de oro y lo que hace que esta obra sea ideal para nosotras es el detalle de los parches integrados en el diseño de la tela. Agnes Laczo logra transformar el patchwork en alta costura de fantasía, demostrando que los retales también pueden vestir a la realeza con una delicadeza y una originalidad asombrosas.

Algunos de los elementos que busco y que más me enamoran de los dibujos y pinturas suelen ser el patchwork, las labores de costura, las mascotas, las princesas con sus vestidos maravillosos, la paz, la ternura y cualquier detalle que me traiga recuerdos o me dé cierto grado de felicidad. La obra de Agnes tiene muchos y variados componentes de esos.

Cama para cuatro con mucho patchwork; Una ilustración que es puro amor, calor de hogar y ternura. En ella vemos una gran cama de pareja compartida por cuatro, porque lógicamente el perro y el gato de la familia no podían quedarse fuera. Toda la escena está envuelta por una colcha maravillosa llena de estampados y retales geométricos que gritan patchwork por los cuatro costados. Pero lo que de verdad me ha fascinado es el detalle de los ojos de los peludos; se están guiñando el ojo mutuamente como diciendo "nos hemos salido con la nuestra". Esa picardía y complicidad que Agnes plasma en sus miradas es una auténtica delicia que te saca una sonrisa de inmediato.

Tendedero o Clothes Line; Si hay algo que de verdad me apasiona en las ilustraciones son los tendederos llenos de prendas moviéndose al viento. Esta obra en concreto se ha convertido en una de mis grandísimas preferidas porque lo tiene absolutamente todo. Al fondo se aprecian unas casitas encantadoras bajo la luz de una luna mágica, mientras en primer plano destacan la cesta de la colada y un misterioso gato negro que contempla la escena. Es una imagen que derrocha una atmósfera íntima, paz y fantasía hogareña, transportándote de golpe a una noche tranquila de verano donde el tiempo parece detenerse entre pinzas y sábanas.

La costurera; Aquí tenemos uno de los elementos que más buscamos y que más nos hacen suspirar a todas las adictas a las labores. Agnes nos regala la viva imagen de la clásica abuela cosiendo concentrada frente a su máquina de coser tradicional. La escena es una delicia de ternura gracias a los entrañables detalles de la anciana, que luce un moño alto encantador y unas gafotas preciosas para no perderse ni una sola puntada. Es un homenaje maravilloso a nuestras raíces. 

La novia; No hay pintor o ilustrador que se precie que no tenga entre sus obras una bella y joven novia, y por supuesto Agnes no podía ser menos. Esta ilustración es una auténtica preciosidad que destaca por su explosión de color y su maravillosa sencillez. Logra capturar toda la ilusión, la pureza y la magia de ese día tan especial sin perder ese toque folk y hogareño que tanto nos gusta. Una estampa deslumbrante que llena el blog de luz y nos hace soñar con vestidos perfectos y momentos inolvidables.


Ternura; Llegamos a la última ilustración y reconozco que me ha conmovido el corazón. En ella vemos la ternura en su estado más puro: una entrañable abuela sentada mirando nostálgica unas viejas fotografías. No le hace falta más compañía que su fiel gato acurrucado, una taza de té bien calentita y el infinito tesoro de sus propios recuerdos. Agnes Laczo logra plasmar aquí esa serenidad de la que hablábamos al principio, recordándonos el inmenso valor de las historias vividas y la belleza de recordar con el alma en calma. Una imagen preciosa que nos abraza y nos llena de una paz infinita.

La obra de Agnes Laczo nos demuestra que el arte puede ser un refugio lleno de color, hilos y momentos entrañables. Cada ilustración nos cuenta una historia silenciosa que nos abraza el alma.


Manos tejiendo y la magia costumbrista de Albert Anker

Seguimos con un calor de mil demonios y yo sigo con mi “manía” de buscar, indagar y encontrar autores, pintores, escritores e ilustradores que tengan en común este “vicio” que es el patchwork y, en su defecto, el bordado, el punto, el crochet, los bolillos o la rueca.

Y es que veo unos hilos y unos retales y se me hacen los ojos chiribitas; soy más feliz que una perdiz.

Así se me hicieron los ojos cuando contemplé este maravilloso cuadro titulado  Bildnis Emilie Weiss así que me puse como una loca a buscar el nombre del autor:  Albert Anker 

Bildnis Emilie Weiss (1874) Retrato de Emilie Weiss. Esta es la maravillosa obra que me enamoró a primera vista. En ella vemos a la pequeña Emilie, un bebé de mejillas sonrosadas y mirada curiosa, arropada y sentada sobre un cojín de retales acolchados. Fijaos en el minucioso detalle con el que Anker pintó las costuras, los pliegues y el contraste de los estampados geométricos de la tela; un guiño absoluto a nuestra pasión por el patchwork en pleno siglo XIX. Una auténtica delicia que demuestra que el amor por los hilos y los retales viene de muy atrás.

Albert nació en abril de 1831 en Ins (Anet en francés), una comuna suiza en el cantón de Berna situada en el distrito de Erlach. Era el duodécimo hijo de un veterinario. En 1851 empieza sus estudios de teología en las universidades de Berna y de Halle, en Alemania. En una carta del 25 de septiembre de 1853, le escribe a su padre diciéndole que desea dejar la carrera y hacerse pintor. La primavera siguiente regresa a Berna y participa por primera vez en una exposición del Círculo Suizo de Bellas Artes con un dibujo a lápiz titulado Viejo fumando. 

1885- Niña Tejiendo, cuidando un niño en la cuna

Al año siguiente, en 1854, su padre por fin le autoriza a dejar los estudios de teología. Es entonces cuando marcha a París como discípulo del pintor suizo Charles Gleyre. En las aulas de la Escuela de Bellas Artes coincidiría y estudiaría a partir de 1861 junto a grandes figuras como el pintor Pierre-Auguste Renoir. Entre 1855 y 1860 asiste regularmente a la Escuela de Bellas Artes y sus obras se exponen en el Salón de París entre 1859 y 1885. En los años posteriores realizó viajes a Bretaña, la Selva Negra, Italia y Bélgica. 

Hombre polifacético, de 1870 a 1874 se dedicó a la política y fue diputado del Gran Consejo del cantón de Berna, donde apoyó la construcción del Museo de Bellas Artes, inaugurado en 1873. También fue el encargado de organizar el pabellón suizo en la Exposición Universal de París en 1878, lo que le valió ser nombrado Caballero de la Legión de Honor francesa. En 1888 fue elegido para la Comisión Federal de Bellas Artes y para la Fundación Gottfried Keller. En el año 1900 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Berna. 

1875- Les Petites Brodeuses

En 1901 sufrió un ataque de apoplejía que le dejó paralizada la mano derecha y le impidió seguir trabajando en cuadros al óleo, por lo que a partir de entonces pintó unas 600 acuarelas. 

Sus cuadros están en su mayoría dedicados a los niños y a la vida cotidiana. Se enfocó en plasmar esas manos femeninas que nunca descansaban y las labores que realizaban desde muy pequeñas hasta ya entrada la edad: unas manos incansables de mujer. Albert las pintó tejiendo sus primeros bordados; retrató madres de familia y abuelas zurciendo ropa. Son estampas costumbristas con las que podemos apreciar la vida de aquellas personas. Este artista supo pintar el principio y el fin de la existencia humana con una asombrosa realidad y precisión: la inocente mirada de los niños y la serenidad en el rostro de los ancianos. Gracias a Anker y sus pinturas, esas caras que vivieron hace más de un siglo permanecen intactas en su ingenuidad y sentimiento. 

1903-Niña Sentada con Gato

Esta niña tejiendo con un gato; es una estampa divertidísima y muy tierna que capta a una hermosa niña rubia con trenzas en mitad de su labor de punto. Lo mejor de la obra es el travieso gatito que se ha colado en su regazo, totalmente fascinado con el ovillo de lana e intentando atrapar el hilo con sus patitas. Anker logra plasmar de manera magistral ese momento tan cotidiano, donde la paciencia de la niña y la curiosidad del cachorro se mezclan entre agujas y lanas. Una escena con la que cualquier tejedora se sentirá identificada de inmediato.

1883-Die Arbeitsamen- Abuela hilando

La abuela hilando : Una obra entrañable que retrata la paz del hogar y las tareas de la vida diaria en el campo. En el centro vemos a una adorable anciana sentada sosteniendo el palo largo de la rueca repleto con un buen montón de lana cruda para hilar. A su lado, sentado en el suelo, se encuentra su nieto totalmente concentrado haciendo las tareas escolares en un pequeño pizarrín de piedra. Como broche de oro a esta atmósfera tan acogedora y familiar, si miramos al fondo sobre una repisa, podemos ver a un gato plácidamente dormido. Es el vivo reflejo de la tranquilidad, el amor por el estudio y la constancia de las labores tradicionales.

Como el propio Albert Anker le escribió una vez a su padre, toda actividad humana le resultaba hermosa, y vaya si supo demostrarlo en cada una de sus pinceladas. Sus cuadros no solo nos regalan paz, sino que inmortalizan ese amor por los hilos y las telas que nos une a través de los siglos


Al Furtado: El pincel que capturó el alma y los tejidos de Hawái

Hoy os hablaré de Al Furtado. Nacido en Massachusetts en 1930 y fallecido en 2012, el pintor nos legó una magnífica obra que despierta la admiración de todo aquel que la contempla, llegando a formar parte de numerosos hogares. Pero antes de adentrarnos en sus lienzos, conozcamos un poco más la historia del autor.

Durante su formación en el renombrado Chouinard Art Institute de Los Ángeles, Furtado absorbió las lecciones de grandes maestros. El propio artista declaró que su pincel estuvo fuertemente influenciado por figuras de la talla de Edgar Degas y Joaquín Sorolla, de quienes aprendió a capturar la vida en movimiento y a dominar los efectos de la luz sobre la piel. Asimismo, su gran referente estadounidense fue Norman Rockwell, cuya impecable técnica ilustrativa inspiró a Furtado a dotar de un carácter único, expresivo y profundamente humano a cada una de sus figuras. Con este sólido bagaje técnico a la espalda, el pintor estaba listo para dar el gran salto de su vida.

En palabras del propio artista:

"Lo que hago es pintar mis experiencias de vida aquí en Hawái, con todos los temas a mi alcance: paisajes marinos, terrestres, hermosos ocasos de este paraíso... Pero lo que más me ha cautivando es la belleza y el estilo de vida de sus habitantes."

Desde su llegada a principios de los años 60 a Hawái, formó parte de una de las familias más talentosas de la isla: los Beamer. Esta familia es reconocida por sus músicos, bailarines y educadores; y cuando organizaban un luau, era la fiesta más colorida y divertida que jamás se hubiera visto. Allí, el espíritu Aloha cobraba vida de verdad. Este vínculo íntimo transformó por completo su arte: las personas que vemos cantar, las ancianas (kupuna) cosiendo las hermosas colchas tradicionales o los músicos interpretando un mele no eran modelos anónimos, sino su propia familia política. Furtado no pintaba escenas turísticas; plasmaba con devoción, respeto y orgullo el calor de su propio hogar. Su primera exposición individual fue con las Village Galleries, en Maui, cosechando una gran aceptación entre los coleccionistas por su arte cálido y expresivo.

A mí personalmente, lo que más me llamó la atención fueron esas enormes colchas con motivos vegetales tan maravillosos. He estado indagando y descubrí que el origen de esta artesanía llegó con las primeras misioneras occidentales en el siglo XIX. Sin embargo, las mujeres nativas transformaron el quilting por completo: en lugar de unir pequeños retazos, crearon un estilo propio utilizando grandes piezas de tela entera a las que aplicaban siluetas simétricas. La mirada del pintor nos muestra en sus lienzos no solo el intrincado patrón geométrico y botánico de las colchas, sino también un valioso contexto social: mujeres reunidas al aire libre, compartiendo y cosiendo juntas estas monumentales piezas que en las islas se consideran auténticas reliquias familiares. Son regalos invaluables de abuelas y madres; símbolos de afecto, amor, respeto y consideración que se obsequian en bodas o despedidas.

"The Quilting Party": Cuatro mujeres mayores (kupuna) de la familia Beamer compartiendo confidencias al aire libre mientras aplican con esmero las siluetas florales rojas sobre el lienzo blanco. Esta obra es el vivo reflejo del Kapa Kuiki tradicional, donde el diseño textil no es solo costura, sino un acto de amor y comunidad transmitido de generación en generación.

No se puede expresar suficientemente la alegría que Al Furtado transmite en sus extraordinarias pinturas. Sus descripciones encantadoras de los encuentros familiares, donde los coloridos bailarines parecen deslizarse a través del lienzo al ritmo de la música, nos permiten experimentar, en primera persona, el verdadero espíritu hawaiano.

"The Lanai Quilt" (La colcha del porche): Dos entrañables ancianas de la familia descansan a la sombra de un lanai hawaiano, sosteniendo con orgullo un monumental edredón Kapa Kuiki de intrincados motivos florales en rojo y blanco. Una estampa íntima y cotidiana que refleja la paz, la dedicación y el traspaso generacional de la costura en las islas de Hawái.


"Groovin'" (En el ritmo): Una entrañable estampa musical donde tres ancianas (kupuna) de la familia se reúnen a tocar. La mujer del centro marca el ritmo ancestral golpeando el ipu (un tambor de calabaza tradicional), mientras sus compañeras la acompañan con la inconfundible y alegre melodía de sus ukeleles. Una obra que desborda vida, color y el más puro espíritu Aloha

A través de las pinceladas de Al Furtado, hemos viajado desde el frío Massachusetts hasta la calidez de un porche en Maui, descubriendo que el arte de coser colchas es, en realidad, el arte de unir a una familia. Sus lienzos nos recuerdan que cada puntada de una Kapa Kuiki y cada movimiento de un hula guardan la historia viva de un pueblo.

Me Ke Aloha Pumehana, ( viene a ser con todo cariño un fuerte abrazo)


El arte de ilustrar con hilos y nostalgia: Descubriendo a Abigail Halpi

  Hola de nuevo. No sé si hay alguien por ahí o hablo (más bien escribo) para mí. Sea como fuere, hoy quiero hablar de una ilustradora de esas que me llaman la atención, no solo por sus bonitos diseños, sino porque llego a "vislumbrar" retazos de costuras y bordados entre ellos, que podrían adornar bonitos cojines, colchas, vestidos, camisetas, etc. Hay cosas en las que, como me dicen en casa, solo me fijo yo... Además, algunos de sus dibujos son tan sencillos que esa sencillez es lo que los hace tan genuinos y especiales.

Bien, la ilustradora se llama Abigail Halpin. Ella vive y trabaja en el estado de Maine. Sus ilustraciones son una mezcla de medios tradicionales y digitales: utiliza acuarela, tinta, lápiz, texturas escaneadas y algunas cosas más. Se inspira sobre todo en la buena música, textiles vintage (sobre todo de temática eslava), paseos por el bosque, grandes novelas, el océano y una buena taza de café...

Es curioso que uno de mis autores favoritos fue el que puso a Maine en el punto de mira de las historias de "misterio": Stephen King. Muchas de mis series favoritas ocurren allí, como Haven, La cúpula o La niebla, porque son suyas. Pero también mi favorita, Se ha escrito un crimen, en la ficticia Cabot Cove, en Maine... Pero claramente no todo allí es sobrenatural ni oscuro; debe ser un pequeño paraíso.

Abigail Halpin además realiza portadas para diversas editoriales y escritores. Una de ellas está inspirada en Ana de las Tejas Verdes, para la autora Kallie George. Es una serie de novelas para niños con un lenguaje menos complejo, para que empiecen desde pequeños en este gran mundo de la lectura. Son unos libros maravillosos que, con los dibujos de Abigail, ganan en calidad y color, mostrando a nuestra querida amiga Anne Shirley con su pelirrojo cabello y sus encantadoras pecas...

Podéis seguir el trabajo de Abigail a través de su blog o de su cuenta en Etsy. Es una mujer muy ocupada que da charlas, enseña y pinta. Por ahora no acepta encargos particulares porque debe estar saturada, pero si alguna editorial quiere que ilustre un libro, puede ponerse en contacto con ella. Sus dibujos os encantarán, y en la red podéis encontrar montones de ellos para disfrutar de su arte.

Os pongo algunos de ellos para vuestro deleite...


Este de estilo años 20 me recuerda a la serie Downton Abbey, como si fuera la mismísima Mary Crawley.


Cuando vi este diseño, me llamó la atención su vestimenta étnica y la manta con motivos eslavos que hace de fondo... Aunque no tiene mucho que ver, me recuerda a la pintora mexicana Frida Kahlo, a pesar de que el dibujo tiene las cejas separadas.

Este precioso esquema de un vestido con números es simplemente genial, como si fuese la mismísima Sofía Kovalévskaya, la primera doctora en matemáticas de Europa


Una escena típica de picnic: un pastel, un buen té, lectura y todo sobre una manta de patchwork... Destaco el bordado de la manga, una flor eslava.

Aquí lo que me enamoró fue la falda de patchwork rematada en puntilla, con su delantal bordado y los hilos formando letras de colores... Es como una Heidi a la que le gustase la costura, ¿verdad?

¡Austen total, con misiva incluida! ¿Quién puede ser? Yo voto por Anne Elliot cuando recibe esa maravillosa carta del Capitán Frederick Wentworth (no puedo resistirme a un dibujo así...).

Esta escena me recuerda un poco a mi infancia, es de mis preferidas: en el sofá una colcha de la abuela y un par de cojines (uno de patchwork), mientras la mamá trenza el cabello de la pequeña a la vez que leen el periódico juntas... (Fijaos en la tirita en la rodilla de la niña y el dibujo de las medias). Al fondo una máquina de coser, hilos, alfiletero, una cinta métrica sobre el respaldo de la silla... Simplemente encantador.

Perderse en el universo de esta ilustradora es como refugiarse en una tarde de lluvia con una taza de café y una colcha de la abuela. Su arte nos demuestra que, a veces, la sencillez más absoluta es lo que nos hace verdaderamente genuinos. Hasta la próxima entrada, y no dejéis de buscar la magia en las cosas pequeñas.




El sonido del viento en las olas; la magia en los pinceles de Adele Earnshaw

En esta nueva etapa, mi intención no es mostrar libros que al parecer a leído todo el mundo o películas de moda que también tienen bastantes adeptos ya en las nuevas plataformas, os hablo cómo si nunca os hubieseis ido, porqué así me siento.

Como sabéis, mi afición siempre ha sido la investigación, la historia, el arte y la escritura. Todo eso, combinado con mi adorable adicción al patchwork, me ha llevado a llenar carpetas enteras con diseños textiles que aparecen en publicaciones, cuadros, cuentos o películas. Por eso, este nuevo comienzo estará dedicado a aquellos artistas que, sin dedicarse en exclusiva al mundo textil lo integran de forma mágica en sus maravillosas creaciones, ya sean pictóricas o relatos, o incluso alguna película que otra, también nos sorprende con esa afición del hilo y la aguja

Y tirando del mismo hilo de las colchas y las texturas que tanto nos fascinan, no puedo dejar de hablaros de una artista que me tiene el corazón robado: Adele Earnshaw. Nacida en Nueva Zelanda en 1949, es mundialmente conocida por diseñar los primeros sellos oficiales para la protección de aves en su país. Sin embargo, lo que a nosotras nos enamora es cómo plasma el mundo en sus lienzos.

                                      

Si veis sus obras, os aseguro que os vais a quedar sin palabras. Tiene una serie dedicada a los quilts y a la ropa tendida al sol, acompañados de pequeños pájaros, que es una auténtica delicia. Logra plasmar las arrugas de la tela, las sombras de las pinzas de madera y el vaivén del viento de una forma tan real que parece que puedas estirar la mano y acariciar el algodón.

Lo mismo ocurre con sus paisajes marítimos; los velámenes de sus barcos están tan bien trabajados, con sus juegos de luces y transparencias, que parecen fotografías. Con ese nivel de detalle milimétrico, no me extraña que en su web oficial aclare que NO utiliza Inteligencia Artificial. ¡Su talento a mano es simplemente insuperable!

Para mí, Adele no solo pinta paisajes; atrapa la calma de un hogar, el olor a ropa limpia y la nostalgia de las cosas hechas con mimo, exactamente igual que el libro de nuestra querida Patricia. Dos mujeres y dos artes diferentes, pero unidas por el mismo hilo de la memoria.

                                              

Personalmente, me llamaron la atención sus cuadros de marinas; el velamen de los barcos crea unos pliegues espectaculares que simulan texturas reales. Aunque la mayor parte de su obra se centra en la naturaleza y las aves, fue un regalo encontrar estos lienzos con sutiles motivos bordados y de patchwork...

                                        

Este quilt colgado en el tendedero, coronado por un magnífico cardenal rojo, está confeccionado con la famosa técnica “Double Wedding Ring” (Anillos de boda), una colcha que tradicionalmente se regala a los recién casados..

                             

Misma colcha, pero esta vez la acompañan dos pequeños carboneros..

                                                   

Sobre esta silla de jardín la podemos apreciar más ampliamente; los colores son sorprendentes...

                    

Un quilt tendido al sol sus bloques Basket Quilt, destaca la dulce compañía de un pequeño carbonero...

                                                    

Una colcha, esta vez descansando sobre una silla de mimbre en el jardín. En un precioso contraste de blanco y rojo, una estrella de Ohio.

                                   

Y cierro esta pequeña galería con unos banderines estivales tejidos a crochet en degradé de colores... Aunque quizás se trate de esos tradicionales banderines mexicanos de papel de seda. Sea como sea, ¡son una auténtica maravilla!

Espero que hayáis disfrutado de las obras de Adele tanto como yo. Esto es solo el principio de la nueva etapa del blog; os aseguro que os vais a sorprender con la cantidad de artistas que esconden trocitos de patchwork en sus lienzos. ¡Nos leemos muy pronto en la siguiente 

lunes, 7 de septiembre de 2026

El arte que abriga el alma: La pintura con fe de Faby Artiste

Hoy os traigo a una artista francesa: “Faby”. Nacida en 1975, posee una cualidad insólita en el panorama actual: es la pintora de su propia Fe. Aunque su trabajo cuenta con más de quince años de reconocimiento en el mundo del arte, lamentablemente se mantiene en un plano un tanto marginal debido a ese compromiso tan vivo que mantiene con sus creencias en cada una de sus obras. Con la ayuda de su esposo Sébastien, creó la asociación cultural cristiana “Brushes of Faith” (Pinceles de Fe), que busca integrarse en la cultura ofreciendo una mirada diferente y artística de nuestro mundo, la naturaleza, la sociedad y la familia.
Ella misma se define así: «Humanamente represento lo que esta fe me da para vivir como madre, esposa e hija de Dios. Mi pintura es como una cámara estanca; para aquellos que la miran, muchas (demasiadas) personas ni siquiera saben que tienen un alma».
Personalmente, me encantan sus colores, el “revoltijo” de las telas, las escenas de ternura, el brillo del conjunto y las palomas que sobrevuelan muchas de sus piezas como símbolo del Espíritu Santo. En resumen, me transmiten un profundo estado de paz. De entre su extensa producción, como siempre, he elegido aquellas obras que más me inspiran. En este caso ha sido una selección difícil, pues me gustan todas y cada una de ellas.
Siempre hay elementos predilectos en el arte que contemplo. Uno de ellos son los árboles: inspiran amor, ternura y fuerza; no hay artista que se precie que no les haya dedicado un lienzo. El otro gran tema son las madres. Como hija, madre y abuela, las piezas dedicadas a la maternidad están entre mis preferidas. Muchísimos creadores se han inspirado en ellas porque representan la esencia misma del amor y de la vida.
Espero que os gusten tanto como a mí. Y tal vez me llaméis loca, pero... ¿no os parece que están realizadas propiamente con retazos de telas de colores, como si de nuestro amado Patchwork se tratase?


En esta imagen se puede apreciar a dos niñas contándose confidencias, mientras juegan a la rayuela, a la que nosotras llamábamos " truque"; a su alrededor vuelas aves azules y blancas, mientras pequeñas estrellas parecen brotar de sus cabezas, es una imagen de puro color y fantasía. Al fondo se aprecian muñecas tejidas y una ventana con marcos rojos. Toda la escena destaca por sus texturas detalladas, y sobre todo porqué evoca a una vuelta a la infancia con tu mejor amiga.


Eres mi Alegría;  Esta obra toda poesía, nos muestra una silueta infantil columpiándose desde las ramas de un gran árbol. El espeso follaje, pintado en tonos rojizos, enmarca un hueco central con forma de corazón, al fondo una lluvia de estrellas doradas ilumina la escena.


Enganchado a tu amor;Esta obra visual captura el momento en el que una ráfaga de aire eleva a una figura infantil, que abrazada con fuerza al tronco de un árbol resiste el ímpetu del viento, El follaje vuelve a jugar con la sorpresa de un corazón central, aunque esta vez las ramas está decoradas con delicadas flores blancas. Se aprecia un suelo texturizado con vegetación y olas, sugiriendo que el árbol se encuentra cerca del mar. transmite una mezcla de fuerza y juego con la naturaleza.


Más cerca de las estrellas; Esta mágica pintura presenta una elaborada casa del árbol construida en las alturas de un robusto y retorcido tronco. La cabaña, de arquitectura caprichosa y tonos anaranjados y oscuros, asoma sus ventanas abiertas mostrando pequeñas figuras en su interior. De las ramas superiores caen hilos dorados, mientras delicadas aves blancas revolotean alrededor de la estructura y la chimenea. En la base del lienzo se distingue la silueta difuminada de una ciudad medieval con torres y cúpulas en tonos azulados. Toda la escena destaca por su atmósfera de cuento de hadas, invitando a la fantasía, el refugio y la aventura infantil.


Ser la luz del mundo, y recibirlo de niño; Esta emotiva obra retrata un cálido y protector abrazo entre una madre y su hija bajo una noche estrellada. La mujer, de cabello rojizo y expresión serena, envuelve con ternura a la pequeña, cuyo rostro refleja absoluta paz y felicidad. Un elemento mágico destaca en la escena: las manos y los brazos maternos se fusionan con la silueta de una gran paloma blanca luminosa que cobija a la niña. Los trajes de ambas están ricamente decorados con patrones florales en tonos rojos, amarillos y azules muy característicos de la autora. Toda la composición evoca una atmósfera celestial que simboliza el amor incondicional, la protección y el amparo espiritual.



Debajo del Abrigo; Esta colorida y detallada pintura celebra la unión de una familia numerosa bajo un gran manto protector. En la parte superior, una pareja comparte un beso cariñoso rodeada de pequeños pájaros de colores y estrellas doradas. En el centro, varios niños y niñas sonríen con ternura mientras sostienen juguetes y mascotas como un perro, un gato y un zorro. Toda la vestimenta y el entorno se entrelazan en un estallido de patrones florales, texturas y vegetación silvestre en tonos violetas y rojizos. Varias palomas blancas en pleno vuelo enmarcan la composición, aportando ese toque de paz, espiritualidad y armonía característico de la autora.

Saciado con amor; Esta íntima pintura captura el tierno momento de una madre amamantando a su bebé recién nacido. La mujer, de cabello rojizo adornado con flores, contempla con dulzura a la pequeña criatura que descansa y duerme profundamente en sus brazos. La parte inferior del cuadro se transforma en un mar de densas texturas florales y formas abstractas en tonos naranjas, magentas y violetas. Toda la atmósfera, iluminada con pequeños destellos blancos como estrellas, transmite una profunda sensación de paz, nutrición y conexión sagrada.


En el Amanecer de sus sueños; Esta mágica obra retrata a un ángel de la guarda velando el sueño de un grupo de niños pequeños. La gran figura alada, rodeada por un aura resplandeciente, toca suavemente una flauta para arrullar con su melodía a los infantes que duermen plácidamente a su alrededor. Bajo una colcha decorada con estrellas y flores, se aprecian las tiernas expresiones de los bebés, acompañados por un pequeño osito de peluche y un perrito. Toda la composición está bañada en cálidos tonos amarillos y dorados, creando una atmósfera reconfortante de protección divina, paz y descanso nocturno.


Bajo las Estrellas; Esta entrañable pintura muestra a una madre o cuidadora velando el sueño de un niño que duerme plácidamente en su cama. La mujer luce un majestuoso y amplio vestido azul repleto de destellos y flores, que parece fundirse con un jardín nocturno donde asoman dos conejitos verdes. En su regazo sostiene un juguete de peluche, mientras aves blancas y mariposas revolotean en una atmósfera mágica decorada con estrellas colgantes. La rica combinación de tonos azules, violetas y rosados envuelve toda la composición, transmitiendo una profunda sensación de fantasía, amparo y amor familiar


Con la confianza de un niño Esta significativa pintura muestra a una niña pequeña vestida con un tutú turquesa que alza con alegría un unicornio de peluche. A su derecha, en un plano espiritual, emerge la silueta de Jesucristo en tonos grises sosteniendo una pequeña cruz de madera mientras la contempla con infinita ternura. De la parte superior caen sutiles líneas doradas que simbolizan la gracia divina, mientras dos aves vuelan al fondo sobre un suave fondo rosado. La composición destaca por sus texturas y su fuerte carga emocional, reflejando la pureza de la infancia, la fe cristiana y la protección espiritual.


Espero que esta muestra os haya gustado tanto como a mi, Faby es una gran artista que sabe transmitir amor, familia y fe.

"Naturalezas vivas: El éxito fotorrealista de Pauline y Dan Campanelli a través de las colchas de retazos"

Hoy, y siguiendo con el nuevo proyecto de escribir y reseñar artistas que en sus pinturas, dibujos o ilustraciones plasman la belleza de una...