martes, 1 de septiembre de 2026

Más allá del mar: La voz combativa e irónica de Alfonsina Storni

Otra gran escritora y poeta nacida en el mes de las flores fue la malograda Alfonsina Storni, que nació el 29 de mayo de 1892. Contra lo que suponen algunos de sus muchos fans, vino a la luz en Sala Capriasca (Suiza); aunque tenía nacionalidad argentina, su nacimiento allí solo se debió a que sus padres se encontraban en el país alpino por motivos de trabajo.

Retrato fotográfico antiguo en tono sepia de la escritora Alfonsina Storni, peinada al estilo de la Belle Époque y luciendo un gran collar de perlas de dos vueltas sobre el cuello.
 Alfonsina Storni retratada en sus años de juventud con la elegancia y el porte característicos de la Belle Époque.

Sus progenitores, dueños de una cervecería en San Juan, habían regresado a Suiza en 1891, pero en 1896 volvieron a Argentina junto con la pequeña Alfonsina. Fue en San Juan donde asistió al jardín de infantes y desarrolló la primera parte de su niñez. A principios del siglo XX la familia se mudó a Rosario, donde su madre fundó una escuela domiciliaria y su padre instaló un café cerca de la estación de ferrocarril Rosario Central. Alfonsina se desempeñó como camarera en el negocio familiar, pero este trabajo no la satisfacía en absoluto; se independizó y consiguió empleo como actriz.
Se la conoce sobre todo por sus versos, pero su prosa feminista refleja su lucha por la igualdad de género y su originalidad revolucionó la literatura latinoamericana. Su obra poética se divide en dos etapas: una inicial más romántica, erótica y sensual, con matices de recelo hacia el hombre; y otra posterior más abstracta y reflexiva. En sus últimos textos, marcados por su dolencia de cáncer de mama, plasmó con dolor y miedo el final inminente de su vida.
Portada del libro Poemas de amor de Alfonsina Storni editado por Hiperión, con un diseño característico sobre fondo rosa pastel decorado con pequeños corazones rojos.
Portada del libro Poemas de amor, de Alfonsina Storni, en la emblemática edición de color rosa con corazones de Ediciones Hiperión.


Se suicidó el 25 de octubre de 1938 a los 46 años. Versiones un tanto románticas indican que se internó lentamente en el mar, aunque la versión oficial dice que se arrojó desde una escollera del Club Argentino de Mujeres. Sea como fuere, el Mar del Plata le arrebató la existencia, dejando un legado de poemas y palabras que demuestran la inmensa calidad del ser humano que llegó a ser.
Hay unas palabras que ella misma escribió sobre su infancia que dicen:
"Estoy en San Juan, tengo cuatro años; me veo colorada, redonda, chatilla y fea. Sentada en el umbral de mi casa, muevo los labios como leyendo un libro que tengo en la mano y espío con el rabillo del ojo el efecto que causo en el transeúnte. Unos primos me avergüenzan gritándome que tengo el libro al revés y corro a llorar detrás de la puerta.”
Quizás —no sé por qué se me antoja— muchos de nosotros hicimos lo mismo a lo largo de nuestra infancia para pasar por interesantes ante nuestros primos o hermanos, cogiendo los libros del revés. Personalmente me ha pasado; quizás por eso me siento muy identificada con esta autora en particular.
Portada del libro Ocre de Alfonsina Storni editado por Torremozas, con un diseño limpio e inconfundible sobre un llamativo fondo de color verde pistacho.
Portada de Ocre, el poemario clave de Alfonsina Storni que marca su madurez literaria, en la cuidada edición verde pistacho de la Editorial Torremozas.
Dicen los que la conocieron en su niñez que era una chica curiosa, que hacía muchas preguntas, tenía una imaginación desbordante y era un poco mentirosilla. Sus progenitores tuvieron serias dificultades para enseñarle a decir la verdad. Se inventaba todo tipo de cosas: incendios, robos, crímenes... Quizás solo estaba forjándose como escritora y esa era su manera de empezar. Sea como fuere, no podemos juzgarla, pues todos hemos mentido de pequeños y nos hemos inventado todo tipo de historias (algunos lo siguen haciendo de mayores y, encima, son los que dirigen nuestras vidas, pero eso es otra historia).
Vivió una infancia dura, con un padre alcohólico y un dinero que no llegaba a cubrir las necesidades básicas. A los doce años escribió su primer verso:
"A los doce años escribo mi primer verso. Es de noche; mi familia ausente. Hablo en él de cementerios, de mi muerte. Lo doblo cuidadosamente y lo dejo debajo del velador, para que mi madre lo lea antes de acostarse. El resultado es esencialmente doloroso; a la mañana siguiente, tras una contestación mía levantisca, unos coscorrones frenéticos pretenden enseñarme que la vida es dulce. Desde entonces, los bolsillos de mis delantales, los corpiños de mis enaguas, están llenos de papeluchos borroneados que se me van muriendo como migas de pan…”
Sé que ya he dicho que me siento identificada con la autora, pero es que recuerdo, incauta de mí, mi primer cuento. Se lo dejé a mi madre con la felicidad de que fuese mi primera lectora; ella lo leyó, lo rasgó en cien pedazos y me dijo que lo que tenía que hacer era dejarme de historias y hacer algo de provecho (coscorrones incluidos). Así que, tal vez, seamos un par de almas gemelas, aunque quiero pensar que esto le ha pasado a más gente.
Fotografía del monumento a Alfonsina Storni en Mar del Plata. Consiste en un gran bloque rectangular de piedra tallado en bajorrelieve que muestra la figura simbólica de una mujer con el cabello y las vestiduras agitados por el viento de cara al mar, mientras que en el ángulo inferior izquierdo aparece esculpido el perfil real de la poeta junto a los versos de su obra.
El sobrecogedor monumento esculpido por Luis Perlotti en la playa La Perla de Mar del Plata, erigido en honor a Alfonsina Storni cerca del lugar de su trágica desaparición.
Mientras tanto Alfonsina, que estaba un poco harta de las tareas domésticas, de las costuras y de ayudar en todos los menesteres del hogar —cosa que no le reportaba ni dinero ni alimento para su alma—, dictaba clases de recitado y de buenos modales en la escuela de su madre. Una alumna suya, Amalia Medina, la definió como una persona muy fina en su porte, en su bailar y en su mímica. Aunque se la caracteriza como una persona delicada y cariñosa, hay testimonios de algunos días en los que la melancolía la dejaba encerrada en sí misma y cantaba canciones tristes y dolientes (pero eso nos pasa a muchas y a muchos también).
Tras muchas vicisitudes, y a pesar de algunos tropiezos en la vida y en su carrera como escritora —ya que eran épocas de crisis en las que la poesía no alcanzaba para vivir—, poco a poco se fue haciendo un hueco entre los escritores de renombre y nos dejó un legado maravilloso para todo tipo de sentimientos.
La Caricia Perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?

Fotografía  que muestra a una mujer joven vista de espaldas, sentada en la arena de la playa y contemplando en silencio el horizonte del mar en calma.
Una silueta frente a la inmensidad del océano, el reflejo visual de la nostalgia y el vacío que evoca el poema La Caricia Perdida.



“Yo no estoy y estoy siempre en mis versos, viajero, pero puedes hallarme si por el libro avanzas dejando en los umbrales tus fieles y balanzas: requieren mis jardines piedad de jardinero.”





15 comentarios:

  1. Jota, que bella entrada, me he deleitado en la lectura de la vida de Alfonsina Storny, sus poemas inspiran y quedan en el alma.
    Gracias, tu siempre traes a tu blog lo mejor de lo mejor. Un abrazo,

    ResponderEliminar
  2. Alfonsina logró lo que se propuso. Hoy es uno de los grandes iconos, no solo en Sudamérica, sino en el mundo de la lucha de la mujer por la igualdad.

    Gran post!

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Hola, Jota

    Cuánto estoy aprendiendo contigo y gracias a ti en tu blog. Tuva una vida dura Alfonsina, y escribió unos poemas que llegan al corazón.

    Besotes.

    ResponderEliminar
  4. Qué bonita entrada para una gran mujer, nada más de ver su imagen me emociono.

    Tuvo una vida muy dura, es cierto, y aún así no dejó de crear joyas que perduran y lo seguirán haciendo por siempre.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Es una persona que me atrae mucho en todas sus facetas.
    Magnífica entrada.

    ResponderEliminar
  6. "Las cosas que mueren jamás resucitan,
    las cosas que mueren no tornan jamás.
    ¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
    es polvo por siempre y por siempre será!"
    Me encanta!! Mil gracias por esta preciosa entrada, Jota!!
    Besines,

    ResponderEliminar
  7. ¡Gran entrada! De la vida de Alfonsia conocía poco, así que he aprendido mucho con ella. Y ha sido un gustazo volver a leer algunos de los grandes poemas de Alfonsina. Si es que emocionan, aunque ya los hayas leído tropecientas veces.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  8. Aunque conocía algo de su poesía,me ha gustado mucho poder conocerla a ella que no podia ser de otra manera, que una mujer luchadora. Gracias Jota, besitos

    ResponderEliminar
  9. Bella Alfonsina, tan triste su historia. Conoces la cancion Alfonsina y el mar? Es una hermosa canción sobre su muerte. Qué linda entrada, me ha encantado leerte. Besos!

    ResponderEliminar
  10. Jota, me da miedo sentir sus versos como los siento... he dejado de leerlos por la mitad... ((creo que entenderás por qué, sí, sé que lo entenderás... gracias y besos))

    ResponderEliminar
  11. Sabés que ella vivió mucho tiempo en mi provincia, es más estudió de maestra en una localidad muy cercana a mi ciudad, la cual entrega un premio de poesía con su nombre y que mi mamá ganó hace varios años.

    La vida de Alfonsina es triste, sus poemas, preciosos.
    La canción que le dedicaron en el disco Mujeres Argentinas, debe ser la más hermosa y melancólica.

    "Te vas Alfonsina con tu soledad,
    ¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
    Una voz antigua de viento y de sal
    te requiebra el alma y la está llevando
    y te vas hacia allá como en sueños,
    dormida, Alfonsina, vestida de mar."

    PD: mi perra se llama Alfonsina, por ella.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Por lo menos supo darse cuenta y luchar por lo que queria, la poesia. Y dejarnos en ella odo tipo de sentimientos. Un bessito

    ResponderEliminar
  13. Cómo yo me perdí esta entrada!!!! Me encanta Alfonsina, y que triste su vida en aquella época!! Realmente un ejemplo.Un beso, qué blog tan bonito......

    ResponderEliminar
  14. Me emocionó hasta las lágrimas su artículo sobre Alfonsina. Un rato antes había escuchado en youtube las versiones de "Alfonsina y el mar" de Mercedes Sosa y de Naná Mouskouri. Luego vinieron las imágenes en Google hasta aterrizar en su blog. Gracias por mis lágrimas. Lo único que deseo es que no se identifique en el epílogo que ella eligió. Martin

    ResponderEliminar
  15. Jota: tengo la impresión que vive usted en España. Yo le escribo desde Buenos Aires. Conozco la Provincia de San Juan, dónde se crió Alfonsina, y he veraneado en Mar del Plata desde que nací. Por supuesto estuve en su monumento, en la Playa La Perla, dónde se internó en el mar. Nuevamente, gracias. Martin

    ResponderEliminar

Un verdadero amigo es alguien capaz de tocar tu corazón desde el otro lado del mundo.

Los códigos secretos del Patchwork: El camino de Hannah hacia la libertad

Hola, aquí estoy de nuevo con estas locuras que me encanta enseñaros respecto a una de mis pasiones, la cual comparto con muchas de las que ...