domingo, 26 de febrero de 2012

Víctor Hugo

Víctor Marie Hugo, nació en Besazón, el 26 de febrero de 1802, y murió en París el 22 de mayo de 1885, fue escritor, dramaturgo, poeta, político, académico e intelectual, a sido considerado como uno de los más importantes escritores románticos en lengua francesa.

Fue un elemento clave en la literatura de su país, y en la del S- XIX, autor de una obra extraordinariamente variada, fue a la vez poeta lírico, épico y comprometido contra Napoleón III. Novelista muy popular, con obras como la conocidísima “Notre Dame de París”, y mi preferida “Les Misérables”, 

también fue autor de teatro donde expuso su teoría del drama romántico. Un autor prolífico, que incluye en su extensa obra, una serie de discursos políticos realizados a la Cámara de los Pares, que tratan temas tan peliagudos como “la pena de muerte” “la educación” o “Europa” también es uno de los autores que más obras póstumas se le atribuyen, desde su muerte a casi cien años después en la que se editó “Melancolía”.

Víctor Hugo marcó el camino para posteriores generaciones de escritores, sus opiniones “político-morales” le convirtieron en un héroe para la “Tercera República” que celebró un funeral de Estado a su muerte. Los restos de tan prestigioso escritor descansan en el Panteón de París. Que con motivo de este funeral, vuelve su función de uso laico, y servirá de lugar de descanso, a los personajes honrados de la republica francesa.
Reformista, desea cambiar la sociedad, pero no de sociedad. A pesar de justificar enriquecimiento, denuncia con vehemencia el sistema de desigualdad social. Está contra los ricos que capitalizan sus beneficios sin reinvertirlos en la producción. (Lo mismito que sigue pasando, ciento y pico años después, esto no cambia.)
También se opone a la violencia cuando esta se ejerce contra un poder democrático pero la justifica contra un poder ilegítimo (en eso no se a cambiado mucho tampoco).
Es considerado como el padre de la novela social en Francia, como Charles Dickens lo fue en Inglaterra.
Víctor Hugo pronunció a lo largo de su carrera política varios grandes discursos, entre ellos, “Sobre la defensa del litoral”, “sobre la condición de la mujer”, “sobre la enseñanza religiosa” “sobre la escuela laica y gratuita” “Sobre la pena de muerte”.
Una frase del autor, sobre esta diatriba “¿Qué dice la sociedad? “No me matarás”. ¿Cómo lo dice? ¡Matando!”.
También habló en sus discursos sobre “el sufragio universal”. “de la paz a través del comercio” etc…

Se manifestaba como ardiente defensor de una colonización humanista, aunque matizaba que “debe ser provisional y durar sólo el tiempo necesario, que sustituya a las antiguas guerras de conquista:
“El Mediterráneo es un lago de civilización; no es casualidad que el Mediterráneo tenga en una de sus orillas el viejo universo y en la otra el universo ignoto, es decir, a un lado toda la civilización y al otro toda la barbarie (toma castaña, sin pelos en la lengua) Dios ofrece  África a Europa. Tomadla, Tomadla, no para el cañón, sino para el arado, no para el sable, sino para el comercio, no para la batalla, sino para la industria, no para la conquista, sino para la fraternidad. (Esto los franceses para mi que lo entendieron al revés) Verted vuestros excedentes en esta África, y de paso resolved vuestros problemas sociales, haced que vuestros proletarios sean propietarios, ¡Venga Haced! Haced carreteras, haced puertos, haced ciudades, cruzad, cultivad, colonizad, multiplicad” (definitivamente los franceses no entendieron de qué iba la cosa.
Una esperanza que nunca abandona es la de los futuros Estados Unidos de Europa. Sus contemporáneos juzgan absurda esa idea; se consideraba la rivalidad entre Francia y Alemania algo que no podía desaparecer, (que si ve ahora a Merkel y a Zarkozy dirigiendo Europa de la mano en fin sin palabras).

 Entre sus muchas obras, destaco algunas que personalmente he leído y me gustan, mi favorita como he dicho antes “Les Miserables”,

 la conocida “Notre Dame de París”, 


“Cromwell” (una obra de 6000 versos, sobre el Lord Protector Cromwell, un poco pesada, pero bien),

 Las hojas de otoño,

 Lucrecia Borgia, (basada en su vida, o más bien en su mito)


 María Tudor (lo mismo, basada la obra en su vida o en su leyenda). 

Y gran cantidad de poemas y frases sueltas, de las que soy verdadera fan.

Os dejo uno de mis favoritos, como homenaje a la figura de este prolífico autor, que sintió durante toda su vida, la necesidad de escribir.
TE DESEO
Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: “Esto es mío”.
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Yo personalmente os deseo a todos lo mismo, gracias por estar ahí  a los que se paran a comentar, gracias, a los que pasan de puntillas gracias, a los que pasan y se quedan gracias.

viernes, 24 de febrero de 2012

Ayn Rand

Alisa Zinovievna Rosenbaum, conocida como Ayn Rand, nació en San Petersburgo, el dos de febrero de 1905 y murió en Nueva York el seis de marzo de 1982, fue una escritora y filósofa estadounidense de origen ruso, ampliamente conocida por haber escrito algunos Bet Sellers, como “El manantial” o “La Rebelión de Atlas” y sobre todo por haber desarrollado un sistema filosófico al que denominó “objetivismo”.

Ayn defendía la postura de un “egoísmo racional” “El individualismo” y “El capitalismo laissez faire” (dejad hacer, dejad pasar) algo diametralmente opuesto a la proclama fascista  “todo dentro del Estado, nada fuera del Estado”. argumentando que es el único sistema económico que le permite al ser humano vivir como ser humano, es decir, haciendo uso de su facultad de razonar. En consecuencia, rechazaba absolutamente el socialismo, el altruismo y la religión.
Tenía la convicción de que los gobiernos, tienen una función legítima pero limitada, a Ayn Rand no se le puede confundir con una anarquista como nos hacen creer algunos, pudiendo en cambio ser considerada una persona liberal y minarquista,  (ideología política y económica que propone que el tamaño, papel e influencia del gobierno en una sociedad libre debería ser mínimo, sólo lo suficientemente grande para proteger la libertad y las propiedades de los individuos) pese a que ella nunca aplicó este último término para referirse a sí misma.

Uno de sus grandes pensamientos, se está popularizando últimamente por la red, a través de las redes sociales, y dado que tiene relación con los acontecimientos político- económicos que estamos padeciendo.

“Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican, no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada." (1950)

En 1936 escribió; “Llámenlo destino o ironía, pero yo nací, entre todos los países de la Tierra, en el menos conveniente para una fanática del individualismo; Rusia, decidí ser escritora a la edad de nueve años, y todo lo que he hecho se ha circunscrito en tal propósito. Soy estadounidense por elección y convicción. Vine al mundo en Europa, pero soy emigrada a los Estados Unidos de América porque éste era el país donde una podía sentirse totalmente libre para escribir.”

Lo que la autora sostenía era la vida como fundamento de los derechos, la razón de cada individuo que debe elegir qué valores quiere para su vida y los medios para alcanzarlos. Que el individuo como tal tiene derecho a existir para sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a los demás para sí mismo. Sostenía que nadie tiene derecho a iniciar el uso de la fuerza física contra otro ser humano, sea cual sea el fin que quiera obtener. Y sobre todo que la realidad existe de forma absolutamente objetiva. Los hechos son los hechos independientemente de los sentimientos, deseos y temores de la humanidad.
Puede que en algunos términos no se esté de acuerdo con ella, pero es cierto que si el ser humano no se hubiese “conformado” con ser un peón servil y que al fin y a la par todos trabajamos por subsistir, en un mundo, al revés donde las hormigas hacen todo el trabajo, mientras las cigarras, lejos de pasar unos inviernos fríos, los pasan en hoteles de lujo en paraísos fiscales por el sudor de  muchos de nosotros, otro gallo nos cantara.
En su libro “La virtud del egoísmo” escribía estas palabras sobre la vida;

“Hay un derecho fundamental (todos los otros son sus consecuencias o corolarios): el derecho del hombre a su propia vida. La vida es un proceso de autosustento y acción autogenerada; el derecho a la vida significa el derecho a ocuparse en el autosustento y la acción autogenerada lo que significa es la libertad es tomar todas las acciones requeridas por la naturaleza de un ser racional para el sustento, el fomento, la satisfacción y el disfrute de la propia vida.”

En otro de sus libros, “ El manantial "escribió;

“El derecho a la vida es la fuente de todos los derechos y el derecho a la propiedad es solo su realización. Sin derechos de propiedad, ningún otro derecho es posible. Ya que el hombre tiene que sostener su vida por su propio esfuerzo, el hombre que no tiene derecho al producto de su esfuerzo no tiene medios de sostener su vida. El hombre que produce mientras otros disponen de su producto es un esclavo.”

En “La rebelión de Atlas” escribió sobre el trabajo manual, los empresarios y los inventores;

“El hombre que no hace más que labor física consume el valor material equivalente a su propia contribución al proceso de producción y no deja más valor para sí mismo ni para otros. Pero el hombre que produce una idea en cualquier campo de empeño racional el hombre que descubre un nuevo conocimiento, es el permanente benefactor de la humanidad…” “El hombre que crea una nueva invención recibe un pequeño porcentaje de su valor en términos de pago material, no importa qué fortuna haga.”

LA autora, defendía el ateísmo, como única postura racional ante el concepto “dios”, al que consideraba indemostrable racionalmente,” es una suma de contradicciones metafísicas y por lo tanto, un atentado contra el funcionamiento mental del hombre que lo acepte.”
Ayn Rand defendía la total libertad a la hora de producir, distribuir (sólo a adultos) y consumir cualquier tipo de drogas, a pesar de condenar radicalmente su consumo como un atentado contra lo más valioso que tiene cada individuo; su mente, Como afirmó repetidamente, la libertad, si nos tomamos el concepto en serio, supone también la libertad para equivocarse, y, si alguien quiere tomar drogas, la libertad para suicidarse.
( Esto puede parecer un poco escandaloso, pero en la realidad solo estamos poniendo trabas a lo inevitable, el que quiere drogarse se droga, por mucho que nos empeñemos, a si que no sería mejor poder comprarlas en sitios seguros y pagando impuestos como se pagan por una barra de pan o por un litro de leche?????)
También condenaba totalmente el reclutamiento forzoso de soldados, al que equiparaba con la esclavitud. Llegó a afirmar que todas las proclamas sobre la importancia del derecho de propiedad hechas por los derechistas en Estados Unidos eran palabras huecas, ya que apoyaban la conscripción forzosa en el ejército. “¿Qué sentido tiene el tener derecho a tener una cuenta corriente si uno no tiene derecho a su propia vida?” Afirmó.
También defendía la opción  absoluta de las mujeres a abortar, si así lo deseasen, ya que cada individuo tiene una potestad incondicional sobre su vida y su cuerpo.
Respaldaba el derecho absoluto a distribuir, entre adultos, cualquier tipo de texto o medio visual, incluida propaganda nazi, comunista o pornográfica, (que aborrecía al considerarla como un atentado contra la sexualidad y el buen gusto, pero cuya opción  a ser producida y distribuida defendía vehementemente). Sostenía que “las ideas no delinquen” y sólo se debían castigar los actos delictivos. Afirmaba que; “cualquier intento de que el estado limitase la expresión de ideas “erróneas” “equivocadas” o “peligrosas” sólo podía terminar en una censura total de las ideas “impopulares”.”


La autora se proclamó “antisocialista” y “anticomunista” por considerar estas ideas, una forma de opresión y de engaño al pueblo.
Dentro de mil años se recordará un solo nombre del siglo XX por haber sido, en la forma más sorprendente y positiva posible, el único cerebro que tuvo un pensamiento filosófico original en este siglo.
Espero que con esta pequeña “biografía” hayáis conocido un poco más a la autora y sus ideas, por que es una “ironía” que precisamente los partidos de “izquierda” estén distribuyendo estas frases por la red (al menos a mi me llegó de una amiga militante de IU) sin considerar las ideas completas de la autora, y sin considerar que ella “aborrecía” todas las tentativas políticas de estar en el poder, y seguir “chupando del frasco”. A veces hay que leer los textos completos, pues como en este caso, se salen de contexto y no dejan muy bien parados a ciertos personajes públicos y de alta cuna , incluidos, Banqueros, Concursantes de gran hermano, Políticos de bandos distintos etc… (Sean de derechas, sean de izquierdas, por donde pisan, lo llenan todo de… seguid con la palabra que os rime)





lunes, 20 de febrero de 2012

José Zorrilla

Otro de los grandes escritores de nuestra literatura, nacido en el mes de febrero, fue José Zorrilla, (21 de febrero de 1817). Zorrilla, nació en Valladolid, desde su más tierna infancia, se vio sometido a la severa educación que le impuso su padre, hombre de rígidos principios y absolutista, partidario del pretendiente al trono don Carlos, y de su madre, una mujer piadosa y sufrida, sometida a su esposo. 
Tras algunas vicisitudes por el territorio español,  ( Valladolid, Burgos, Sevilla, Madrid…) ingresó en un seminario de Nobles, tiempo después dejó esos estudios, para seguir estudiando leyes en al universidad de Toledo, después en la de Valladolid ( 1833-1836). Durante unas vacaciones se enamoró de una prima suya, a la que evoca en su obra “ Recuerdo del Arlanza), este fue el primero de una larga lista de amores.
2n 1836, huyó de la casa paterna, refugiándose en Madrid, donde pasó  muchas penurias y privaciones. En 1837, se reveló como poeta al pie del sepulcro de Larra, leyendo emocionadamente una composición en honor del suicida, comenzó a ser conocido y entró en los círculos de autores del momento.
Su matrimonio con Florentina O´Reilly, no fue todo lo bien, que esperase, es por eso que se le atribuyen diversas amantes, por aquellos años.
Viajó a Francia en 1845, asistiendo en París a algunos cursos de la Facultad de Medicina, y relacionándose con Alejandro Dumas, George Sand, Alfred de Musset y Pierre Jules Théophile Gautier. Este mismo año fallece su madre, hundiéndole en la más profunda melancolía.
Tras una vida ajitada y después de viajar a Mexico y Cuba, regresó a España a la muerte de su primera esposa.
Se hizo famoso dando recitales públicos y obtuvo numerosos honores entre los que sobresalen su nombramiento de cronista de Valladolid ( 1884) y su coronación como poeta nacional en Granada ( 1889).
Murió en Madrid en 1893, tras una intervención quirúrgica para extraerle un tumor cerebral.
Museo Joé Zorrilla- Valladolid.
Hay en la vida del autor, algunos detalles de gran interés para comprender la orientación de toda su obra. En primer lugar, las relaciones con su padre, Hombre como hemos dicho despótico y severo, rechazó por completo el cariño de su hijo, y le negó el perdón por los errores cometidos en su juventud. José Zorrilla, cargaba siempre con una especie de sentido de culpabilidad, y para superarla, decidió defender en su obra un ideal tradicionalista muy de acuerdo con el sentir de su propio padre. En “Recuerdos del tiempo viejo” nos narra;

“Mi padre no había estimado en nada mis versos, ni mi conducta, cuya clave él solo tenía.”

 De su carácter ha dicho su biógrafo Narciso Alonso Cortés, que era ingenuo como un niño, bondadoso y amigo de todos, ignorante del valor del dinero y ajeno a la política. Rechazó varios puestos públicos, muy lucrativos por no sentirse preparado, en su obra “Recuerdos” afirma;

“Yo temo, que nuestra revolución va a ser infructífera para España por creernos todos los españoles buenos y aptos para todo y meternos todos a lo que no sabemos”

Nos hubiese ido mejor en los últimos años, si algunos políticos y trabajadores de la administración pública, hubiesen al menos leído esta frase, yo la pondría, en cada despacho de cada presidente, ministro, consejero, delegado etc...etc.…

Sea como fuere, la obra por la que es mundialmente conocido, es por Don Juan Tenorio, drama romántico, en dos partes publicado en 1844 . Constituye, junto con “El burlador de Sevilla y Convidado de Piedra (1630), atribuida a Tirso de Molina, una de las dos principales materializaciones literarias en lengua castellana del mito de Don Juan.


D. Juan Tenorio, es el prototipo amoroso masculino que ha conquistado de forma más ostentosa el teatro, la literatura, el cine y la televisión. No se dirá de nadie que en cuestiones de amor, es un Romeo o un Marco Antonio, un Calixto o un Otelo, o un D. Quijote, un Cid, puede que le comparen con Casanova, pero es el mismo míto, en distinto ámbito social. ¿ Por que se suspira por un don Juan, y no por algún otro modelo de amante????.
Lo que nos llama más la atención de este hecho, es que precisamente el transgresor, el calavera, el que sin el menor escrúpulo, juega con los sentimientos de las mujeres,  que confían en su amor, sea precisamente el que se haya ganado un lugar de honor en el alma de las personas.

El personaje venía de muy lejos; aunque España fue finalmente la patria que le acogió como hijo predilecto, no fue su lugar de nacimiento. Don Juan, antes de adoptar el apellido de Tenorio, es un auténtico ciudadano del mundo. España sólo acabó de caracterizarlo y de darle un nombre inmortal. Mozart, ya le había dedicado una ópera. La gran novedad del Don Juan de Zorrila, es que finalmente sale absuelto, no se condena, por la ayuda de Inés.
El caso es que el personaje no tiene desperdicio;

Por dondequiera que fui
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé,
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.
Ni reconocí sagrado,
ni hubo ocasión ni lugar
por mi audacia respetado;
ni en distinguir me he parado
al clérigo del seglar.
A quien quise provoqué,
con quien quiso me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté.

Y sin embargo como he dicho antes ejerce un gran atractivo no sólo a los hombres, que podrían proponerse ser como él, sino también para las mujeres, que al fin y al cabo, se les podría considerar “victimas”.
DON LUIS:
¡Por Dios que sois hombre extraño!
¿Cuántos días empleáis
en cada mujer que amáis?
DON JUAN:
Partid los días del año
entre las que ahí encontráis.
Uno para enamorarlas,
otro para conseguirlas,
otro para abandonarlas,
dos para sustituirlas,
y un hora para olvidarlas.


Lo que pasa, es que a veces, el destino, nos juega malas pasadas, y como quiera que Don Juan, quiso “picar” más alto, quiso quitarle al mismísimo dios una novia, Doña Inés, claro, está que se volvieron las tornas, y cayó en la trampa , en la que habían caído todas sus víctimas, se enamoró, como diríamos ahora “hasta las trancas”.
DOÑA INÉS:
No sé: desde que le vi,
Brígida mía, y su nombre
me dijiste, tengo a ese hombre
siempre delante de mí.
Por doquiera me distraigo
con su agradable recuerdo,
y si un instante le pierdo,
en su recuerdo recaigo.
No sé qué fascinación
en mis sentidos ejerce,
que siempre hacia él se me tuerce
la mente y el corazón:
y aquí y en el oratorio
y en todas partes advierto
que el pensamiento divierto
con la imagen de Tenorio.

Así Don Juan, queda atrapado en su propia red, y se dedica a conquistar a Doña Inés, trabajo que le cuesta lo suyo, se tiene que superar a si mismo y lo consigue. No deja de ser una paradoja, que el burlador del amor, cae en los lazos de este, y el autor nos deleita con unas frases usadas por millones de personas en todo el mundo, famosas por su contexto, y por su contenido.

¡Cálmate, pues, vida mía!
Reposa aquí, y un momento
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría.
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando al día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor? 


A estos célebres versos en que Don Juan, se rinde al amor, les siguen estos otros de su amada.
Tu presencia me enajena,
tus palabras me alucinan,
y tus ojos me fascinan,
y tu aliento me envenena.
¡Don Juan! ¡Don Juan!, yo lo imploro
de tu hidalga compasión:
o arráncame el corazón,
o ámame porque te adoro.

En esta apoteósica escena lo dejo, espero que podáis disfrutar de esta maravillosa obra, que tiene como todos los clásicos esa fuerza, ese ímpetu, que lamentablemente, personalmente echo de menos en las obras contemporáneas, será por eso quizás que prefiero a los clásicos, sin desmerecer a nadie, la literatura como todo va en gustos. Y espero si no conocéis esta obra, esta humilde entrada sirva para conocerla un poco más. Y aún dejo una duda en el aire, ¿Quién es el auténtico Don Juan? ¿El conquistador, o el conquistado? A mi personalmente me fascina el tarambana y a vosotros????

Y sólo en la vida más pura
los justos comprenderán
que el amor salvó a Don Juan
al pie de la sepultura.
Pues me abre el purgatorio
un punto de penitencia,
es el Dios de la clemencia
el Dios de Don Juan Tenorio.

viernes, 17 de febrero de 2012

Gustavo Adolfo Becquer

En un post anterior, escribí  que el mes de febrero había sido un mes propicio para el nacimiento de grandes escritores, entre ellos Charles Dickens, Julio Verne…y también Gustavo Adolfo Becquer.
Su nombre verdadero fue Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, y nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836, el apellido Becquer lo tomó de su padre,  que a si mismo lo había tomado de un antepasado.

Fue un poeta y narrador excepcional, perteneciente al movimiento llamado “del Romanticismo”. Sus más conocidos trabajos son sus “Rimas y Leyendas” muchas de ellas escritas en la ciudad de  Toledo, donde paseando por sus calles, puedes aún, si pones un poco de tu parte, sentir el batir de espadas en duelo, el canto dulce de las novicias tras las rejas de algún convento, e incluso el eco de sus pisadas por las callejuelas de esta grandiosa ciudad.
“Hay en Toledo una calle estrecha, torcida y oscura, que guarda tan fielmente la huella de cien generaciones que en ella han habitado, que habla con tanta elocuencia a los ojos del artista, y revela tantos secretos puntos de afinidad entre las ideas y las costumbres de cada siglo con la forma y el carácter especial impreso en sus obras más insignificantes que yo cerraría sus entradas con barreras…”
Tres fechas- Gustavo Adolfo Becquer.

Pero qué es lo que impulsó a este sevillano a acercarse a la vieja ciudad de Toledo, hasta el punto de quedarse totalmente prendado de ella???
Pues el patrocinio por parte de su hermano Valerio, de una ambiciosa obra, recorrer todos y cada uno de los templos del país, uno por uno, y describirlos, así como relatar una a una todas las maravillas que los mismos encerraban, lo que era una tarea ardua y costosa. Cuando visita Toledo, queda tan prendado de su belleza que decide dedicar su primer (que luego fue su único) volumen de esta obra a la magna toledana:” Templos de Toledo”. El dinero no dio para más y el proyecto se acabó en 1858.
Si realizas una Ruta por Toledo, tradicionalmente comenzarán por la calle llamada de “la lechuga” o “Calle de los Bécquer” donde en el nº 9 de dicha calle, señalarán el inmueble donde supuestamente habitaron, los hermanos, aunque los historiadores no se ponen de acuerdo en este dato. (Como en otros muchos).
Si se leen las “Leyendas y Narraciones” del autor sevillano, una de esas leyendas “El cristo de la Calavera” está inspirada en la calle del mismo nombre donde una imagen del Crucificado, se encontraba alumbrada noche y día por la luz de un triste candil, podéis imaginar la escena en la oscuridad, donde el único resquicio de luz, fuese esa trémula llama,  aún hoy día, si vas pasadas las doce, puedes escuchar el tañer de las campanas del Convento de San Clemente, donde dicen que una novicia de manos blancas, fue la enamorada del autor, y la que le inspiró muchas de sus obras.

Becquer fue un hombre solitario, y tuvo diversos fracasos amorosos, incluso su mujer le fue infiel. Fruto de estos desengaños  en el amor, nace la temática de sus leyendas, tratando todas las variantes de la actitud que una mujer puede tener para con un hombre y llegando, casi siempre a la conclusión de que esta es, ha sido y será la perdición del género humano (caramba con Becquer con lo romántico que nos parece). Así por ejemplo, en la “Leyenda del Beso” (mi favorita) trata el tema del amor platónico con una mujer imposible, simbolizada en una estatua sepulcral. En “La Ajorca de Oro”, La Virgen del Sagrario, patrona de Toledo, es objeto de la codicia y la tentación diabólica para una mujer. En “El cristo de la Calavera” se interpreta cómo dos hombres, íntimos amigos se enamoran de una misma mujer lo que les lleva al enfrentamiento y con un sorprendente final.

Si seguimos con el libro de Becquer en la mano, nos servirá de guía para seguir nuestra ruta, llegaremos a la Plaza de Santo Domingo el Real, , aquí concretamente, en un rincón bajo la espadaña del Convento, se recostaba el autor, contra  la pared y dejaba pasar las horas y los días, esperando que la serenidad del lugar fuera rota por alguno de los paseantes que, de tarde en tarde, se acercaban por el lugar. Nos lo cuenta de la siguiente manera:
"absorto en las ideas que de improviso me habían asaltado al contemplar aquéllos silenciosos restos de otras edades, más poéticas que material en que vivimos y nos ahogamos en pura prosa, dejé caer de mis manos el lápiz y abandoné el dibujo, recostándome en la pared que tenía a mis espaldas y entregándome por completo a los sueños de la imaginación"
("Tres Fechas. Gustavo Adolfo Bécquer)

Becquer sigue recorriendo las Calles, melancólico, quizás forme parte de esta melancolía, la muerte de su madre debida a una  epidemia de cólera que asoló la ciudad en 1855, sea como fuere, se cuenta que un día paseando por la plaza, escuchó el sonido triste de un órgano acompañado del canto no menos melancólico de un coro de monjas; miró al interior de la iglesia y allí se decidió a entrar, se celebraba la ceremonia de toma de hábito de una novicia.
Quedó tan prendado, la música, el repicar de las campanas, la mirada dulce de la novicia, cuentan que nada más terminar la ceremonia salió presuroso del templo y sentado en los escalones del atrio, sacó lápiz y papel y compuso la que sería su rima número LXXIV.
“Me aproximé a los hierros que defienden la entrada y de las dobles rejas en el fondo la vi confusa y blanca.
Me sentí de un ardiente deseo llena el alma; como atrae un abismo, aquel misterio hacia si me arrastraba (…) el umbral de esta puerta ¡Solo Dios lo traspasa!”

Para Bécquer, Sevilla y Toledo, son las ciudades más sublimes de la humanidad, que contienen en su ser la esencia misma de todo lo que las generaciones pasadas nos han legado.
Gustavo Adolfo Bécquer vio por última vez Toledo el día 19 de diciembre de 1870. Tres días después murió en Madrid victima de la tuberculosis, dejándonos el legado de su prosa y de su poesía.