Nota de edición: Escribo esta nota por la reseña que bajo el título de "Desafío Diez Misterios" llevé a cabo el 3 de septiembre de 2011. Hoy, en el año 2026, sigo buscando escritos, novelas y misterios en la literatura; los enigmas de la historia me apasionan.
Acabo de llegar de viaje y lo primero que me dice mi diario es que tengo que publicar el "desafío diez misterios". Como hace unos días que no mantengo activo el blog, ando un poco perdida, pero quiero cumplir la agenda que me propuse al aceptar este reto. Así que, sin más dilación, os presento un libro que personalmente me encantó en cuanto lo leí: se trata de El jardín de la Oca, de Toti Martínez de Lezea, publicado en 2007.
Seguramente muchos de vosotros hayáis jugado alguna vez al Juego de la Oca (… y tiro porque me toca). Se trata de un sencillo juego de mesa con el que nos entretenemos en verano, reuniones y fiestas de guardar. Su objetivo principal es recorrer todas las casillas y alcanzar la meta antes que los demás jugadores, sin caer, evidentemente, en el pozo o en la cárcel.
Una de las hipótesis más arraigadas es que hace referencia a la Orden de los Pobres Caballeros del Templo de Salomón, atribuyendo a los templarios la invención de un juego que en realidad podría ser un plano secreto en el cual identificaban sus encomiendas bajo la figura de una inocente y blanca ave. Por otra parte, este tablero se ha asociado al tramo más representativo del Camino de Santiago, el que transcurre desde los Pirineos, plagado de puentes, posadas y hospitales medievales.
Una trama medieval de tres culturas
Toti Martínez de Lezea nos adentra en una ficción ambientada en la España del siglo XIII, una época convulsa y fascinante en la que crecían las ciudades y surgían nuevos estamentos sociales. El camino de Santiago era una ruta repleta de aventureros, maleantes, supersticiones y templos cuyo significado se liga a las claves de un misterioso juego.
En esta aventura acompañaremos al siniestro Robert Lepetit, un antiguo inquisidor francés caído en desgracia cuya meta es vengarse de la Iglesia. También conoceremos a Ezequiel Falaquera, un viejo galeno judío de la villa de Nájera, quien junto a un herbolario musulmán llamado Hadi al Suri intentará descifrar los anagramas del tablero.
Tres culturas que convivían en aquella España medieval y un solo modo de descubrir el secreto de las casillas que componen el jardín. Un verdadero placer para los amantes de la historia y de los misterios que encierra.

Lo tengo en mi estantería desde hace varios años y aún no lo he leído aunque seguro que me gusta porque la novela histórica es de mis favoritas
ResponderEliminarVenga me pido la ficha verde, pásame el dado qu juguemos una partidita... je ,je... Me encanta el juego de la oca, jugaba con mi madre y siempre me ganaba... y yo... en la cárcel o en el pozo, ja ,ja... Bss... Amiga... ah! estos juegos tradicionales... qué bellos y si es en libros... qué buenos!
ResponderEliminarOtro libro para la lista, que me has dejado con las ganitas. Y me ha encantado esa breve introducción que has hecho de los orígenes del juego. No lo sabía, y me ha parecido muy interesante todos los detalles que nos has contado. Gracias por toda la información.
ResponderEliminarBesotes!!!
No conocía que este juego de mesa tenía tanta historia detrás. Muy interesante.
ResponderEliminarBesos.
Eres un pozo de sabiduría, Jota. Este juego es un clásico y, por lo que veo, viene de muy, muy antiguo. ¿Será una oculta trama para que perdure en el tiempo y servir así a unos oscuros propósitos?. ¡Ainss, que acabo de leer El Último Catón, y ya todo me parece posible!
ResponderEliminarPor otra parte, Toti Martinez de Leza es toda un institución aquí. ¡No sabes las colas que se forman en sus firmas!
Me encanta que lo hayas traído.
Un beso enorme, guapísima!